domingo, 28 de diciembre de 2014

RINCÓN DEL VAGO


Anoche no podía dormir, una inquietud extraña, nos sucede a todos a veces, que presentimos algo que no sabemos qué es realmente, un miedo, soledad, tristeza, sensación de pérdida, como si la vida se esfumara, como si fuera una bocanada de humo ante nuestros ojos, así estaba anoche, sin poder dormir, de un momento a otro esa sensación, y entonces me levanté a tomar agua pero antes miré al cielo, es una costumbre, me encanta ver las estrellas, y me di cuenta también que estos días no había visto el cielo en las noches, había muchas estrellas, recordé que estaban completas, las mismas tres cabritas, las dos estrellas más luminosas y aquéllas que se esparcían como pequeñas ovejas alrededor de un pesebre imaginado en el cielo y que se hizo tan real, con ovejas de verdad y personas, que aún ahora creo que no lo soñé.
Apagué la luz y me di cuenta que entre más oscura la noche, más estrellas podía ver, y es así, no hay oscuridad realmente, el negro es un color maravilloso que nos permite ver un poco más allá a las luciérnagas que se pegan del cielo.
No me duele nada, no existe inquietud, se esfumó, se fue y no tengo un cigarro en mis manos, alguna vez fumaba, me estaba fumando la vida poco a poco, pero ahora la vida me fuma, me esparce, me disemina como una pequeña partícula entre la oscuridad más negra, para que pueda adivinar más estrellas ésta noche.
El Rincón del Vago y un abrazo para todos mis amig@s que hoy se sienten en soledad, es necesario necesitar porque los abrazos son deliciosos... me gusta redundar, quiero besarme en tus besos, quiero aliviarme en tus alivios, quiero tocarme en tus tocados, quiero amarme en tus amores...

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