NÁUFRAGO L3R
Mi pequeña barca parece que naufraga
pero de tus ojos me prendo
de tus brazos me hago prisionera
entre tus labios me acojo
espero que de amor no muera.
Navego de nuevo en tus aguas,
más es la pasión lo que hoy me ocupa
ven sobre la cumbre de mis sueños
a entregar un poco de consuelo
¿no ves,que ni aún sobre las nieves me deshielo?
Qué rico es amarte, como te amo
las delicias de un amor soñado
casi inalcanzable son los lirios de tus manos
el frío de tu ausencia hace nido en mi cuerpo
mientras el cóndor pasa, ausente y lejano...
Escucha el chillido agudo...
un rebote sobre el cerro de tu pecho
mi corazón parece campanario olvidado
que sólo suena, al paso airoso de la brisa
quedando mi alma como rama quebradiza.
Deja que rimen mis versos...
permite que una elegía de amor construya en tu boca
que tus piernas sean un madrigal junto a las mías
y se desboque de pasión el río de mi fuente,
en tanto viajan sus caudales, a desbocarse en mi corazón.
Ya altaneros, viejos soberbios vamos...
ya el tiempo acosa, lleva prisa...
los pasos ¿son nuestros?
las barrigas sólo nos pertenecen
y las canas se pintan tristes
sobre pieles donde la pasión fenece.
Vamos de la mano... ya es tarde...
los lirios del valle han bajado el rostro
ya no se levantan tempestades al roce de las manos
los ojos ya no brillan con un "te quiero"
y las blancas rosas esperan un sepulcro.
¡Que no sea el nuestro...! no antes de repetirlo
no antes de que tus manos acaricien caídos pechos
sin importar si ayer fueron toronjas o pomelos,
y las mías se desperdicien por ahí con toques mágicos
haciendo que airoso se levante un muerto.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 23/12
Navego de nuevo en tus aguas,
más es la pasión lo que hoy me ocupa
ven sobre la cumbre de mis sueños
a entregar un poco de consuelo
¿no ves,que ni aún sobre las nieves me deshielo?
Qué rico es amarte, como te amo
las delicias de un amor soñado
casi inalcanzable son los lirios de tus manos
el frío de tu ausencia hace nido en mi cuerpo
mientras el cóndor pasa, ausente y lejano...
Escucha el chillido agudo...
un rebote sobre el cerro de tu pecho
mi corazón parece campanario olvidado
que sólo suena, al paso airoso de la brisa
quedando mi alma como rama quebradiza.
Deja que rimen mis versos...
permite que una elegía de amor construya en tu boca
que tus piernas sean un madrigal junto a las mías
y se desboque de pasión el río de mi fuente,
en tanto viajan sus caudales, a desbocarse en mi corazón.
Ya altaneros, viejos soberbios vamos...
ya el tiempo acosa, lleva prisa...
los pasos ¿son nuestros?
las barrigas sólo nos pertenecen
y las canas se pintan tristes
sobre pieles donde la pasión fenece.
Vamos de la mano... ya es tarde...
los lirios del valle han bajado el rostro
ya no se levantan tempestades al roce de las manos
los ojos ya no brillan con un "te quiero"
y las blancas rosas esperan un sepulcro.
¡Que no sea el nuestro...! no antes de repetirlo
no antes de que tus manos acaricien caídos pechos
sin importar si ayer fueron toronjas o pomelos,
y las mías se desperdicien por ahí con toques mágicos
haciendo que airoso se levante un muerto.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 23/12
No hay comentarios:
Publicar un comentario