LIBERTAD L3R
Persigue afanoso sus sueños
no voltea la mirada cuando corre
no relincha no patea...
sólo busca lo que la brisa trae
el aliento que sabe a sexo
que tanto furor entrega.
Sigue el caballo negro...
agita fuerte sus patas aunque el sol reviente
aunque la brisa fuerte huracanada
aunque sus sueños parezcan perdidos
cuando tiene que llevar pesadas cargas.
Ya libre... todo es suyo...
relincha con furor llamando a los dioses
nos entrega la belleza de su estampa fuerte
se unge de luna y de sol mientras se baña
entregando al hombre su libertad
mecida en barcos de madera que consumen su fuerza.
¡Te sigo!... Me cansé de mis amarras...
volaremos con ímpetu nuevo
descansaremos a pleno sol o pleno invierno
sin importar lo que sigue...
tal vez un abismo se presente
o se derrumbe la senda...
A trote agigantado la libertad nos busca
cada segundo es una paso hacia ella
donde navegaremos tranquilos por dulces aguas
que sólo irán pendientes del frescor de la brisa
moviendo a veces aprisa lo que el destino nos tiene.
¡Corre caballo negro! ... Yo te sigo los pasos...
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 25/12
Ansioso va el corcel negro
las patas furor entregan
mientras las olas llegan aprisa
a robar su aliento.
Persigue afanoso sus sueños
no voltea la mirada cuando corre
no relincha no patea...
sólo busca lo que la brisa trae
el aliento que sabe a sexo
que tanto furor entrega.
Sigue el caballo negro...
agita fuerte sus patas aunque el sol reviente
aunque la brisa fuerte huracanada
aunque sus sueños parezcan perdidos
cuando tiene que llevar pesadas cargas.
Ya libre... todo es suyo...
relincha con furor llamando a los dioses
nos entrega la belleza de su estampa fuerte
se unge de luna y de sol mientras se baña
entregando al hombre su libertad
mecida en barcos de madera que consumen su fuerza.
¡Te sigo!... Me cansé de mis amarras...
volaremos con ímpetu nuevo
descansaremos a pleno sol o pleno invierno
sin importar lo que sigue...
tal vez un abismo se presente
o se derrumbe la senda...
A trote agigantado la libertad nos busca
cada segundo es una paso hacia ella
donde navegaremos tranquilos por dulces aguas
que sólo irán pendientes del frescor de la brisa
moviendo a veces aprisa lo que el destino nos tiene.
¡Corre caballo negro! ... Yo te sigo los pasos...
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 25/12
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