domingo, 31 de julio de 2011

COMO UN NIÑO (71)

COMO UN NIÑO (71)

Te quiero devorar mundo bello, 
sólo esencias, perfumes a pino fresco, 
cascadas desbordan bajando del cielo,
lluvia de cristales envueltas en arco iris,
mariposas de un sólo día,
son bailarinas entre las rosas.

Es la vida efímera, ligera 
vuelas, te vas con ellas para fenecer
sobre la roca perdida.

Vida amada  plena en dolores,
te amo, te aprisiono en mis dedos
cual pezón de madre que llena mi boca
con versos blancos de amor. 

La magia llega al rincón de mil sabores,
besos encendidos con adobo a luna,
abrazos consentidores con ricos alientos,
dulces almíbares de fruto en su punto.

Quiero beber el vino que me ofreces,
el placer de existir libre y sin miedo.
Déjame hablar cual pájaro en el encino,
lo haré sin importar la rochela de otros.

Vida con sabor a hierba mojada
olorosa a hierbabuena de mi abuela,
con néctar a madre añeja y divina
envuelta en mí con su corpiño de seda.

Eres lo más bello, 
el regalo más hermoso.
Tus sabores de mil colores
no se esfumarán ante mis ojos.

Cual mariposa errante
absorberé toda tu esencia.
Los momentos son efímeros,
la vida se enfría al igual que un mármol,
y en la tibieza de las horas, 
nos olvidamos de contemplar
la majestad de un lirio
naciendo en el valle.

Soy una niña cantando entre los cardos,
por donde los colibríes pasan
y en vez de espinas
me entregan sus nardos. 

SHEILA
Barranquilla, junio 22/11



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