BESOS
DE SOL (132)
Publicado pors en
abril 21, 2011 en 2:00am
Observo
mi desierto día,
una gota
de agua deslizante
cae mustia
sobre los arenales
sin mostrar tan honda herida.
La vida
pasa cual agua entre los dedos.
Duros
momentos,
el
amor no existe, parece oculto.
¿Cómo te
haré saber cariño mío,
que muere
mi alma
cual flor de loto desprendida de su gajo?
Entre tus
brazos de hielo
fugaces,
altaneros,
en tus
miradas esquivas
ajenas a
mi amor,
un rayo de luz te vuelve altivo
porque ves hacia otro lugar.
un rayo de luz te vuelve altivo
porque ves hacia otro lugar.
Es como
caminar errante,
viajar
sin rumbo fijo en el desierto,
o en la
intrépida selva
sin hallar
salida alguna.
Veo al cielo, sus estrellas me parecen
muerto retrato
ante lo cruel de tu mirada.
¡Si
vieras cómo duermen las rosas de mi huerto!
Les riego
desde mi soledad desnuda para ti,
ellas agonizan por la sal allí vertida
dejando el
candor de su aroma
sobre mi vida.
¿Quién
puede tapar el cielo con las manos?
¿Quién me
consolará?
Ya nadie
queda...
Vivo
entre el embrujo de tu esquivo amor
y la
sombra de un mundo vacío
que se
esfuma entre la neblina pasajera
junto al beso
del sol sobre mi umbría vida.
Raquel Rueda Bohóruqez
Barranquilla, abril 21/11
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