domingo, 29 de junio de 2014

ESTABA ABSORTA


ESTABA ABSORTA [15] L1R

Creo que olvidé
estaba tan absorta escribiendo poemas
que poco me di cuenta
que mi nave estaba a punto de zarpar.

No me percaté de la arena
¡cómo se decanta sobre las rocas!,
¡cómo baja suave, tranquila
y se esconde en el fondo del mar!

Estuve tan alejada de todo,
sintiendo en mis pies la caracola pasar
que no me di cuenta de las hojas secas,
de los mágicos colores sobre el duro coral.

Estaba lejana... apartada de todo...
Me llené de palabras, no podía dormir,
me levanto y esparzo semillas de cieno,
de trigo, no sé ni que es...

Olvidé las rosas rojas sobre tu divino altar
mis labios callaban mientras tú orabas
huía de a ratos un poco cansada,
y no vi tu mirada, al rostro bajar.

¡Qué cruel es la vida!...,
me llené de mundo vacío
me arropé de letras que nadie leería;
descubrí un lecho de uvas donde me dormí.

Pero ahora...,
levanto mis ojos y te descubro...
un ave dorada, un águila que levanta vuelo
mientras lloro sola en mi desconsuelo.

Espero un asilo a mis penas
sobre un frondoso árbol bañado en gotas de rocío,
donde se copie el cielo en tu mirada
y arribe la gaviota solitaria,
¡al verte regresar al nido!

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, Colombia  julio 17/12

SE FUE MI SOL

SE FUE MI SOL [1] L1R

Se engalanó el sol de majestad
aun cuando marchaba…,
dejó mi playa vestida de nácar
los diamantes brillaban sin estrellas,
en tanto,  ópalos se desvanecían lentamente…

Se ocultó para brillar en otros mares;
sin pena ni pesar,
dejó a su amante solitaria
quien se robó un poco de su brillo,
y con suave encanto como una dama,
se quitó el traje oscuro,
para vestirse de seda clara.

Marchó el sol para mí hoy
pero aparecerá en otro sitio mejor
tal vez sus rayos allí se aprovechen,
mientras me lleno de luna
y adorno con perlas la playa.

Las estrellas de hoy parecen sus ojos
claros y bellos desde el infinito,
su aura azul me confunden
y en silencio callo,  en silencio gimo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, Colombia, junio 16/12






COMO UNA LLAMA

COMO UNA LLAMA [38] L3R

Cómo quisiera robar de la belleza tus ojos negros
del carbón tu pecho ardiente y tus piernas de fuego,
¡cómo de la lluvia sus diamantes, y del sol sus rayos…!

Como quisiera de mi amor éstas cenizas
que poco a poco se las lleva el viento;
de la vida, borrar todas mis tristezas
mientras gimo de placer sobre tu vientre.

Cómo quisiera levantar el ánimo caído
que a tus años en torpeza convirtieras,
el desahogo de tu lirio rosa
descansado sobre la vida placentera.

¡Cómo quisiera olvidar tantas espinas!,
de mi amor el fuego,
de mi boca los anhelantes besos que faltaron;
de tus rodillas dobladas en un perdón
mis ansias de loca aventurera sin serlo.

¡Cómo anhelo devolver el tiempo!,
no hay reversa… todo se ha esfumado…,
de mi vida marcharon tus caricias,
en mi corazón las heridas han quedado;
cicatrices que no borran tus desaires
fuego ardiente… ¿por qué no te has marchado?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 22/12



sábado, 28 de junio de 2014

LA PUERTA

LA PUERTA [14] L3R

Lo sabías… así ha de ser esa puerta siempre abierta…
así ha de ser el infinito, donde sólo cánticos de mar se escuchen,
las rosas han de estar talladas, y tu mirada sobre ellas
y las sombras no existirán… sólo esa estrella en tu camino,
la que te anuncia que ya la cruzaste, y no devolverás tus pasos.

Así blanca será tu alma… la quietud de tus mañanas envidio,
observarás sólo cascadas cristalinas y morir el ocaso.

Te reencontrarás con las estrellas cuando al anochecer te observe,
y ese lucero azul será tu rostro, besado de luna, anhelante de amaneceres.

Ya no pensarás en el mañana… lo tienes ahí frente a ti.
tus ojos claros, tu estampa iluminada, nuestra eterna congoja,
allí cuando la plateada vagabunda  absorba todo lo que eres…

Celos sentiremos de ella, las alegrías marcharon a la misma hora,
una teñida de amaneceres, y tú, en el ocaso de tu frágil mirada.

Vamos como pordioseros de la vida,
incierto caminar por éste pedregoso terreno,
vienen las fieras de furor vestidas,
nos roban todo, y con ello se entretienen.

Vaga golondrina de alas azules,
platinadas tus plumas bajo el azul cielo,
busca a mi madre vestida de soles,
y dile, que por aquí no llega el consuelo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 24/12


viernes, 27 de junio de 2014

OJOS

OJOS [103] L3R

Al describir los ojos de Myriam ¡qué tristes son!
como hondas aguas donde la luz no penetra,
y el cielo se hubiese oscurecido con temor.

Sofía pinta ojos negros alcahuetes
se conjuga el amor como un verbo,
y tiene ganados a los luceros de la noche
donde callan los amantes,
y suspiran entre sus broches
tristes ojos verdes.

Los ojos de Dora, son tímidos y coquetos.
Decía mi padre que los más enamorados del huerto,
tan mansos como los de un gorrión cuando la lluvia
y tan llorones cuando se hieren.

Raquel ya no tiene ojos
se los llevó una madre para el cielo,
los suyos son verdes cometas que se alejan,
para buscar entre la mirada de un cóndor su consuelo.

Socorro tiene ojos café soñadores
siempre enamorada de la vida,
deseosa de la pasión que huye en otras naves,
pero que hoy ,se quedan prendidos de pequeños faroles
que llegaron desde un vientre a iluminar su vida.

Los rasgados ojos de Olga han llorado mucho,
sus mieles confundidas miran de un lado a otro
pero se quedarán entre azules nubes
viendo a una gigante ave de metal.

Los de Sonia, enormes y negros ojos,
aquí el amor se fundió con la luna llena,
se copió la dulzura de un poema
y una gaviota de grandes alas lo repite,
danzando sobre la roca cuando los ve pasar.

Pero los ojos… los verde esmeralda,
los ojos de girasoles vivos en su fondo
donde pequeñas pecas parecían montañas
y lagos inmensos la mansedumbre de la vida,

Esos ojos volaron de mañana
se quedaron en el silencio de un amanecer,
y tiemblan en las noches, cuando el cielo se oscurece
copiándose de luciérnagas que levitan
bajo la sombra de los míos,
cuando los quiero recordar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 9/13



MARÍA

MARÍA L3R

El pasado no retorna, pero los recuerdos permanecen
como una preciosa melodía,
que escuchamos una y otra vez.

Regresa el ave a su nido cualquier primavera
los brotes de las rosas,
tan parecidos, tan iguales, tan repetidos.

Los ojos que tanto nos amaron y amamos;
la bondad tiene olor, y sabor, que siempre retorna
como un colibrí tras una orquídea.

Y entre la mansedumbre de un cordero
tu sonrisa, como suave lluvia,
como sonido de campanas que vienen y van.

Regresa, sí... el amor y el dorado de los toches
cuando advierto tu figura tierna y pura
y recuerdo que no estás.

Raquel  Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 27/14


MI NIÑO

MI NIÑO [91]  L3R

Al escuchar la ocarina vi a mi niño
Danza descalzo sobre los cardos, y nada le hiere
Corretea sobre el sol ardiente y sonríe
Se apartó del mundo, y es feliz.

Acabo de escuchar la voz de mi niño
Tiene alas de canario libre;
Alguien abrió su pequeña jaula
Y anida sobre un níspero, cargado de frutos.

Mi niño grande tiene novia
Lo persigue la lluvia de mis ojos
Lo cercan los besos de una madre
Y lo hacen sonreír los sueños de su padre.

Mi niño toma rosas con sus manos
Nada las hiere, nada lastima
Levanta vuelo como una cometa
Y se descansa sobre la luz de la luna.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 13/13