lunes, 29 de junio de 2020

CEGUERA


CEGUERA

Lo que debe ser será...

Tanta luz nos cegó,
no reconocimos el brillo de una estrella
en un cocuyo,

pero el cocuyo brillará más,
después de las sombras.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 29/30


EL GUSANO

EL GUSANO

Esto no es bueno,
criaturas de Dios como nosotros…

¡Mataron a quien sería una bella mariposa!
En tiempo de pestes…

¡Doblad las rodillas, insensatos!

Disculpad mi enojo
pero la tristeza del jardín
la palpé en los ojos que no pudieron ser.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 29/30




LA KIKA


LA KIKA


Era bonita,
más blanca que un loto.

Más graciosa que una flor silvestre
asomada en la herida de una roca.


Todo era bulla y ruido,
contenta con lo poco
 y feliz entre los gajos secos

despertó cierto día
con más felicidad de la que podía cargar
en tanto un jolgorio de niños afelpados le seguía.


Era más bella que este nuevo día
 la pollita blanca
que me guardó bajo sus alas.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 29 06 20






EL DÍA

EL DÍA

Era una oruga encogida
hallando en la ortiga el amor
que luego abrió cierto día
lastimando mi corazón. 

Fue el dia de los sueños;
me creía espiga en el trigal
pero las aves robaron las semillas
dejando excremento en su andar. 

¡Qué ruin el hombre en su camino!
Se olvido de mi existir,
la hoja me guardó y fue testigo
de todo el silencio que viví.

El día está cerca...
Seré mariposa en otro huerto
entre ideales más felices
pasaré mi vida en otro sueño.

Raquel Rueda  Bohórquez
Barranquilla, junio 29/30

sábado, 20 de junio de 2020

PANDEMIA 200620

PANDEMIA 200620

En medio de la incertidumbre por un virus y la información que recibimos, ya han muerto varios conocidos, otros están enfermos y entre tanto silencio, la angustia es el grito más elevado, pareciera que todos mueren de lo mismo, y no me detengo a pensar en nada, a veces tenemos dudas, pero se disipan cuando el  mal ha tocado a nuestra puerta. 

Apenas se siente ardor de garganta corremos a preparar los amargos, el limón con jengibre, la aguadepanela caliente, los ajos, cebollas, orégano, sanalotodo, nombres propios o inventados que han llegado desde tiempos viejos a reemplazar muchas medicinas, ¡y funciona!, claro,  si lo hacemos a tiempo y no estamos marcados por el destino,  si no dejamos avanzar el ardor, pero luego cuando nos anuncian de seres queridos en la clínica y los nuestros empiezan a enfermar, un dolor de estómago nos devuelve el amargo tomado, porque la vida es así, también nos transitan escorpiones en el estómago y su veneno destila por los ojos y las lenguas.  También tenemos miedo y es el mismo que nos matará, si no aceptamos que la vida es un sorbo de vino amargo. 

Ayer el gobierno abrió el falso a más incertidumbre, la gente podía salir a comprar basura y y hambrientos de mugre se tiraron a las calles, se abarrotaron en los grandes almacenes y presiento que en unos días la pandemia estará en su pico más alto con deudas a tope y las neveras vacías. 

La gente no aprende ni siquiera del dolor, es como si todos de una o de otra manera quisieran morir. ¿De qué manera se explica que se expongan por un descuento imaginario a poner sus vidas y las de sus familiares en peligro? ¡No lo asimilo!, es como si estuviera  comiendo rocas, lo cierto es que de ésta saldremos muecos, jajaja, sin duda ya tengo un diente flojo y así estarán muchos, pero que salga desdentada, coja, flaca de ésta, pero viva, amo demasiado la vida con toda su hipocresía, con todos los falsos amigos, con toda la porquería y la maldad porque sé que puedo ver gente buena también y que al salir al patio tendré una motivación con las primeras flores abiertas o los primeros brotes de alguna semilla.

La pandemia se irá pronto, pero antes nos dejará una gran lección, sé que muchos ni siquiera se enterarán que sólo somos fichas de un juego y que nuestros huesos volarán entre el polvo de cualquier día sin que podamos reclamarle a Dios nada. 

Quiero vivir muchos años, tal vez siglos, alguna vez vivía sumida en terrible depresión pero este rincón me sanó, aquí fui escuchada, entregué gota a gota mis lágrimas y lo flor sensible que soy a un desierto lleno de cardos, que algún día, estarán llenos de las más hermosas y radiantes primaveras. 

Ayer murió el padre de Sandra, la amiga de mi hijo, ya traía sus malestares, pero su muerte fue por covid, algo muy triste y a la vez muy cercano, pues viven a solo 2 cuadras de nuestra casa, no quería ir al médico porque sentía miedo a las clínicas y prefirió estar ahí al lado de su esposa, cuando ella no lo sintió toser tal vez había pasado un buen rato, estaba frío, helado como la nieve y todo pasó en un parpadeo, su hermana murió hace poco, recién naciendo su bebé le hallaron una masa, sólo lloraba cuando tuvo que soltar a su bebé y aceptar que pronto se iría al balcón del amor. Cada ser tiene una historia y cada historia lleva una carga de mucho dolor, aún así, toca seguir hasta donde toque.

Hoy estoy muy sensible, una persona muy cercana a mi corazón está en la clínica y otros que veía pasar, ir y venir con los mismos afanes de sobrevivir en un mundo caótico donde prima la injusticia, la violencia, la desigualdad, pero toca madrugar, hay que levantarse y volver a rodar por éstos caminos polvorientos, hay que descargar rocas y volver a sonreír con una oración por bandera para rogar por días mejores, y ante todo, por la salud de las personas y seres queridos. Saldremos de esta Dago, Diego, Francisco,  luego nos veremos y nos daremos un gran abrazo, agradeciendo al Creador por la oportunidad de volver a cantar y sentir calor en el pecho, porque la vida es lo más grande y valioso que poseemos. 

La muerte debería ser nada más para el que la desee, ¿pero quién pelea con Dios?



Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 20/20



jueves, 18 de junio de 2020

TU AMOR

TU AMOR

Fue una brizna 
una hoja suelta,
un chasquido
entre la hierba seca
que mató mi alma
y secó mi corazón. 

Tu amor fue una mentira
entre todas las verdades,
un filo de acantilado
que llegó para herir
y fusilar mis sueños. 

Fue una marioneta
en el momento más dulce
cuando todavía creía en todo,
y permití tu corriente en mí
pero me fulminó tu falsía.

Tu amor fue tan solo una promesa
una estrella desprendida en el firmamento
que pasó sin dejar estela
borrando mi nombre 
que imaginé tallado
en cada poro de tu piel. 

Raquel Rueda Bohórquez
18 06 20





viernes, 12 de junio de 2020

JUNIO 12 20

JUNIO 12 20

Es un día bello, 
ahora estoy apreciando más la vida, 
amo el instante de la mariposa en su capullo 
y adoro el arrastrarse del gusano 
hasta la hoja más verde. 

Días de peste y cuarentena, 
al principio no lo creía
pero acataba las órdenes:
¿qué tal sea real?...

Y fué real, hasta que tocó de cerca
y los amigos se despedían a la distancia
sin un velorio, ni un atado de flores costosas,


de lejos viendo cruzar el barco por el mar
sin tornar al abrazo entre amigos
ni al juego de los niños  en el palomar. 

No hubo aguardiente para reír de los chistes viejos
se fueron los velorios extensos, los rosarios...
El café se quedó servido
y los brazos extendidos...

Se van en medio de nuestro silencio
las águilas que surcaban las montañas,
se van sin avisar siquiera con un mohín
que la vida se escapa 
por entre la herida de los labios. 

Pero aún nos queda tiempo, 
¿hasta cuándo?... 
¡No lo sé!... pero es divino el que sea
un minuto más viendo tus pestañas
para saborear el mar en tus lágrimas. 

La vida con sus avatares
el espejo de agua retratando el cielo, 
el gorrión perdido de su árbol,
el amor, por siempre el amor
el mejor consuelo. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 12 06 20