jueves, 24 de marzo de 2016

EN EL CIELO (51)

EN EL CIELO (51)

Deseo escribir en el cielo,
Que todo lo que hagamos mal
Será devuelto,
Porque mi amor es justicia,
Así como también
Es un padre severo.

La santidad llega,
Si a pesar del odio
Podemos dar un abrazo
Y perdonar.

Espero hacerlo algún día,
Por ahora limo mis garras
Para defenderme del impío,
Y me refugio como siempre,
Bajo la roca fuerte
Del corazón invisible de Dios.

Raquel Rueda Bohórquez
24-6-14


SABOR (52)

SABOR (52)

El sabor de la victoria
Ha de ser parecido a encontrar el amor
Y estrellarnos de frente con Él.

Cometer errores es parte de la vida,
Pero continuar en ceguera y necedad
Es una falla imperdonable.

Sólo, que no sabía
De qué manera expresar
Que estoy feliz por un golpe en mi nariz.

Ahora que detallo en el espejo,
Nadie tiene esa curva mágica en el rostro
Ni ese recuerdo de lo frágiles que somos.

Raquel Rueda Bohórquez
24-6-13



BÚSQUEDA (53)

BÚSQUEDA (53)

No busco el amor ideal,
Solo alguien que me ame
Con todas mis imperfecciones;
Para acoplarnos perfecto
En un mundo,
Donde caben todas las pasiones.

Raquel Rueda Bohórquez
26-6-13


NO IMPORTA (54)

NO IMPORTA (54)

No importa que no tengas pies;
¡Tal vez tengas manos!

No importa que no puedas caminar;
¡Pero te puedes arrastrar!

¿Acaso a Dios le importa
Que seas mueco,
Que parezcas rico o pobre,
Bello o feo?

Pensando por Él,
Con la certeza de que en verdad existe;
Imagino que a mi amor le importa
Más lo que llevamos por dentro
Que esa imagen exterior.

Conozco hermosuras horribles
Y feos que valen mucho más
Que un diamante.

Debemos ver con los ojos del alma.
Cada ser es único
E importante para la creación,
Aunque para otros parezcamos nada.

Ayer juventud y belleza;
Hoy caen las hojas,
Sin importar el color,
Sin pereza,
¡Hasta contentas parecen!

Las veo danzar,
Siempre danzar;
Por esos segundos
Menos o más;
Entre el viento.

Raquel Rueda Bohórquez
26-6-13



miércoles, 23 de marzo de 2016

JOYAS DE MI MADRE (55)

JOYAS DE MI MADRE (55)

De nuevo reventaron joyas.
A pesar de tanto verano
La vida es un continuar
De cuentas que vienen y van.

Revisé el nidal;
Una madre brava 
Ajustaba todo su mundo
A juguetes afelpados,
Con el enojo en su carita jaspeada.

Luego todo fue ruido, ¡por un gusano!
Parecía poco, pero se llenaron los ojos;
El rostro pintó enormes sonrisas,
Me volví niña vieja
Y recordé a mi mama.

Es que de tanto en tanto
El olor a bosque era suyo;
Fueron suyas las mañanas de lluvia
Y el verano todo, con sus manos enjoyadas
Con esos rosarios de madera
Y esas dulces miradas…

Hubo un escaparse al rincón del amor...
Extendió sus alas, sonó su canción;
Se hizo de noche y con ella se durmió,
En tanto asomaban cabecitas pequeñas
Que se adormecían de a poco.

Y entre galanas preciosas,
Me sentí rica y valiosa,
Con ese sonido del viento dando en el rostro
Y meciendo de mi árbol sus hojas.

Raquel Rueda Bohórquez
23-3-16

SI EL CABALLO (56)

SI EL CABALLO (56)

Pensando que tenía razón el poeta;
Que no vale la pena sufrir
Por los errores de otros.

¡Qué se estrellen contra el mundo!
¡Qué cometan sus propios errores y maduren!

Todavía trato de levantarme,
De limpiar mis sandalias,
Pues cada uno de nosotros
Estamos aquí para aprender algo.

No importa cuántas veces nos aconsejen bien,
Siempre vamos por el mundo
Pareciendo caballos desbocados;
Más al llegar al precipicio
No actuamos como ellos,
Nos lanzamos a esa loca aventura,
Que jamás un caballo realizará.

Su instinto va mucho más allá del nuestro,
Él frena, resuella, suspira profundo;
Y vuelve mansamente sobre sus pasos...

Raquel Rueda Bohórquez
27-6-13


MAESTROS (57)

MAESTROS (57)

Las mariposas
Abren sus ojos a la libertad,
La viven sin límite, sin miedos.

Entienden de mieles
Y por eso van sin afán tras las flores.

Siempre felices,
Sorbiendo cada segundo de vida
Sin el ansia de dañar a otros
En ese arrastrarse de oruga.

Dejarán brotes pálidos
Que vivirán su propio pasado,
Fabricarán su propia cárcel;
Todo para un fin programado por alguien
Con una meta única hacia el amor.

Luego procrearán,
Siendo tan solo maestros para nosotros;
Joyas prestadas para el jardín,
Y asombro para nuestros ojos.

Raquel Rueda Bohórquez
29-7-13