domingo, 8 de noviembre de 2015

REDENCIÓN (81)


REDENCIÓN (81)

Me gustaría redimirme un poco en tus brazos,
¡Es que de tanto pecar, creo que me volví santa!
Leí, que una tonta llena de amor,
Una idiota que confía en otros siempre, y más,
A punta de pecados que le inventaron
 Se ha redimido.

¡Oh Dios!, ¡si pudiera liberarme en tus ojos negros!…
Sería una bendición quedar atrapada en ti,
Cual orquídea de un gajo moreno
Y saber que puedo seguir bendiciendo
El hecho de existir.

Me gustaría caminar descalza,
Saborear del mar cada gota,
Pero que caiga de tus ojos
Y que los míos le atrapen
Entre las heridas pestañas de un sueño.

¡Qué tonta soy!
¿Puedo creer en el amor?

Es que también es lo único que tengo,
No hay posesiones, ni oro ni riqueza,
Me queda lo que soy, tú, el paisaje,
Y estas ganas locas de correr.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 8 noviembre/15

sábado, 7 de noviembre de 2015

VOCEANDO (82)

VOCEANDO (82)

Hablarán los hombres con las aves,
Serán amigos de los peces del mar;
Llegarán a la bahía de tus ojos,
Para que con gratitud
Los puedas contemplar.

Reirán los poetas unos de otros.
¿Será que un tiempo nuevo llegará?

¿Por qué conversan las flores
Con los colibríes?

¿Por qué contigo ni una palabra?

Ha de ser que me convertí en piraña
Para poderte devorar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 27/15




CORTOS NOVIEMBRE/15 (83)

CORTOS NOVIEMBRE/15 (83)

1
Aparecieron las llaves y con ellas una malsana seguridad de que seguiré en casa, busco una utopía en tus ojos, pero tus ojos son estrellas, y voy tras ellas, más todo es una mentira, porque nunca me has mirado, ni has visto un bosque de verdes en los míos, que se ajustarían a tu azul divino.
 ¿Sabes que podríamos ser universo, juntos?

2
A la sombra de un ciprés,
¡Mentiras, de un mango!,
Justo cuando esa sombra
Cobijaba nuestro amor,
 Te alejaste de mí,
Para buscar otra flor.

3
Tuve vocación de puta,
Gracias a esos amigos
Que bendijeron mi paso por la vida,
Pero gracias a mi madre,
Me organicé con un marido
Que me compuso 3 hijos,
Y continúo soltera
A pesar de tanto compromiso.


4
Recuerdo esa primera vez,
Había mucho ruido
Ojos que asomaban,
Risas que se atajaban
Pero no grité,
¿Para qué?,
Lo que él buscaba
Hace rato
Lo había perdido.

5
Se acabó todo,
Hasta esas ganas de estar a solas.
Ahora sigue corriendo
Con un bulto ácido que reparte
Y a mí me deja aquí,
Atajando lágrimas.

6
No chirrió la cama,
Ni se miraron los ojos,
No hubo clemencia,
Porque Clemencia
Lo esperaba con las piernas abiertas
Y un olor que no podía con ella.

7
Ahora buscamos defensores de la naturaleza,
¿Pero quién nos defenderá de nosotros?

8
Cuentan que había una vez
Un sol que enamoraba al mundo.

Cierta vez, pasó por una ventana solitaria,
Él fue capaz de penetrar cada hendija
 Y su luz parecía un altar,
 Su amor era una caricia, y el mío,
Fueron rodillas que se doblaron
Ante su cálida mirada...

Mi sol pequeño
Que ilumina mis ojos, eres tú,
¿Lo sabías?

9
En lugar de las uvas y el vino,
Nos convirtió Dios en copa
Para recibir la vida
Y hacerla florecer en nuestro interior,
Esa fue su gran confianza puesta en la mujer.

El hombre se queda con su espada.
¿Qué hará con ella?,

Si es para amar,
¡Bendita sea!

10
Si acaso no puedo responder a un comentario, no es mala intención, lo que pasa es que el tiempo se escurre por entre mis ojos, y no quiero perderme del paso de un ave, ni del baile de una mariposa que hace estación en un lirio, pero se enamora de todos.

11
Lo más hermoso es ver una cerca sin espinos, y que en ella florezca la vida como pájaros en un jardín.

12
Ahora que recuerdo tus manos,
Descubro que fueron caricia,
Consuelo, labor,
Pero ante todo,
Tus manos estaban siempre llenas
De ese amor que ahora parece ausencia,
Porque desde que tus manos no están,
Los ojos han dejado de mirar
Como lo hacías con tus manos,
Que eran en verdad los ojos de tu vida,
Y ese motivo,
Para que todos nos reuniéramos
 A tu alrededor como verdaderos hermanos.
¡Madre te extraño!


13
Nos dieron un arma
Y parimos un hijo,
Nos dieron una flor
Y nos arrodillamos,
Nos dieron amor
 Y nos volvimos guerreras por Él,
El más puro de todos los amores...

14
Hasta mañana poeta,
Me acabo de bañar en tu amor,
Qué poema tan bonito y dulce
 Como tú, ¡te quiero!

15
¡Ay de ti si no me amas!,
Porque "me dediqué a perderte",
Para saber que debí amarme primero,
Para que otro amor llegara.

16
Después de que miré sus ojos,
Vi que la noche era imperfecta,
El cielo estaba cerca de mí, tanto,
Que me quedé con sus estrellas.

17
No importa los que hacen muecas
Y aprovechan un descuido
Para sacar su lengua
Y mofarse de un payaso,
Porque él ya rió
De todas sus penas,
Para que todos pensaran
Que eran ajenas.

18
La fama sirve para dos cosas:
Para que nos jodan la vida,
O para ganar dinero,
 ¡Pa más ná!, dijo misia Filigracia
Cuando dijeron que ella
Era más puta que las gallinas,
Pero no se comió
Ni un huevito de Kika en su vida

19
Un café a la salud de mi amor más hermoso,
Imagino que te irás en vacaciones
A ver a tu amada y tus hijas.

¡Ay amor!,
¿Qué pasa con nosotros?
Te vas y te vas,
Como el humo de mi cigarro,
Te vas y te alejas entre la nieve
Que bordea tus esquinas.

¿Y de mí?

¿Qué será de mí
Cuando no tenga a quien escribir
Un poema de amor?

20
Cada día parece repetido,
Pero jamás repetiremos un ahora...

21
Hay días y años en que nada pasa,
Pero si te veo,
Pasa de todo y no me doy cuenta,
Porque una nube me atrapa,
Un huracán me envuelve
Y empiezo a girar
Como un trompo.

22
Por estar pensando en ti
Se me quitó el hambre,
Ahora mi estómago
Está lleno de mariposas.

23
Me da piedra
Cuando vienen a mi casa
A traer chismes
Y además lloran un chisme
Que fue contado
Hace como 15 días.

Si acaso arriman por mi casa con chismes,
Por favor, ¡que sean frescos!,
Para seguir alimentando éste morbo
Que es lo que engorda mi escaso verbo.

24
Hace mucho
Que ni una cabra trepa
 Por mis montañas,
Dijo la vieja Hipocrasia
Mientras remendaba sus calzones de pepitas.


25
Ellas son ese hilo
Que sostenía una hermandad,
Una vez se van,
Parece que todo acaba,
Se van dispersando como plumas en el aire
Hasta los buenos deseos.

26
Hermoso descubrir un amante boca arriba,
Besado de sol y mar,
Y ser hallada como una orquídea,
Abierta para soñar un colibrí,
O desierta en un gajo,
Esperando un caudal tibio
Que se escurra por entre ese bosque,
Sin timidez,
Pero sí con ansias...

27
Estamos en ésta lucha,
A veces comemos tierra y polvo,
Pero es sagrado todo lo que toquen nuestros pies
Y más nuestra boca.

28
Cuando viví en Zapatoca
Tenía muchas amigas,
Claro que jamás he sido de compinches,
Pero sí tenía unas cuantas,
No he sabido nada de ninguna,
Han de estar "cuchas" como yo,
¿O será que ya se fueron por el camino viejo?

29
Quiero robar a éste día una sonrisa,
Y saber que nada ni nadie
Me separará de éstas lágrimas
Que hieren mis ojos
 Y atormentan mi cabeza.

¡No rima!,
Pero rima fantástico el sol
Que con pasión me besa,
Y el aire que perfuma
Y acompaña ésta soledad
Tan amiga mía.

30
Tengo rabia de ver a tanto buena vida suelto, y yo aquí pasando los festivos iguales como una libreta de matemáticas. Sí, amargada se vale, pero por tanto irrespetuoso, envidia puede ser, de tanto vivo pasándola rico...



31
Hermoso como la bruma que cubre un bosque, para descubrir que ahí está el amor, cantando y retozando sobre una flor.

32
Luego que nos besamos
Me quise desbesar
Para ver tus ojos,
¡Estaban abiertos!...

Me enojé entonces
Y cerré los míos,
Para soñar que el cielo
No se había desvanecido.

33
En cambio ahora,
Ante el mundo,
Sostengo que no hay nada
Comparable a tu amor,
Eres del viento un suspiro
En mi piel cansada,
Del bosque aromas,
Palabras sencillas
Que bajan del cielo
Repetidas una y otra vez
Sin ser las mismas, siendo iguales.

Gota de lluvia de mis ojos,
Haciendo brillar el mundo
Y regalando un consuelo,
Cada vez que abro mi puerta
Y levanto el rostro,
O cuando cierro los ojos
Y pienso en ti,
Sabiendo que ya estás aquí:
Ola sobre la playa,
Roca a donde puedo descansar.

34
Por donde tus ojos se paseen encontrarás la grandeza de Dios.

35
A mí me cansó la gente que manipula hasta nuestras palabras con una pose de hipocresía, ¡ni por el carajos!, siempre diré lo que piense, ¿acaso me importa lo que otros piensen de mí?, suficiente me conozco, para saber que no soy mala persona.

36
¿Qué importa el recipiente?, donde esté el alimento es sitio sagrado.

37
Yo aquí haciéndome ilusiones contigo
Y te imagino en otros brazos,
En esa esquina de tu corazón
Y en éste centro del mío.

38
Eres de este día,
La sonrisa que le faltaba a mi rostro


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 7 noviembre/15




viernes, 6 de noviembre de 2015

¡FRENA! (84)

¡FRENA! (84)

¿Han frenado, para escuchar la voz de un ser herido en carretera?, ¿no has pensado que puede ser tu madre, tu hijo, tu esposa, o tú mismo?

 ¿Qué tan grandes somos los seres humanos?, ¿puedes conocer tu propia grandeza cuando frenas y das espacio a la vida? A veces me pregunto: ¿No será que Dios nos coloca a cada paso que damos, una prueba?

¿Hemos superado todas las pruebas?, estoy segura que no hemos superado nada, vimos ríos de sangre correr, unos caían a nuestro lado, sus vidas pasaban como charcos por nuestros pies; amigos, hermanos, familia, todos hemos sido tocados por alguna desgracia en nuestras vidas, ¿son pruebas?, sabemos que moriremos, pero vivimos como si fuéramos eternos. ¿Quién nos asegura la eternidad?, para mí, la fe es la única, pero además de la fe, ¿hemos recogido todas las flores y hemos sembrado todas las semillas?

La vieja de los tintos a veces piensa, la cabeza de un toro no es para colgarla en una sala, sino para hacer un llamado de amor a sus hembras y para que adorne como las aves, las divinas praderas de la existencia.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 6/15


MARIPOSAS/Araceli Gómez (85)

MARIPOSAS/Araceli Gómez (85)

Revolotean las mariposas...
¿Eres tú madre mía?
¿A qué juegas ahora?

Sobre una rosa, ayer te vi,
Tenías galas de niña feliz
De azul turquí con ojitos negros.

Ahora, entre margaritas,
Tu dorado corazón me invita
Y una lágrima es rocío.

La perla de pálido color
Se entretiene en tus pétalos de amor
Pero tú sigues bailando igual que ayer.

¿Es un pasillo?, ¿es una cumbia?
¿O estás jugando ronda con tus hijos?

Aquí estás ahora…
Confundo el cristal con tu alma
Y entonces corro con mis alas abiertas
Buscando otra flor para alcanzarte...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 6/15


HORMIGA (86)

HORMIGA (86)

Soy un punto que piensa,
Y si me convierto en multitud,
Marco la diferencia.

Escribo en el viento
Que somos un trazo que camina
Y tiene alma
Por voluntad divina.

Toco tu carne, madre morena,
Comulgo vida
En tu traje de arena,

Y voy,
Por mi pequeña vereda,
Detrás del mundo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 6/15


MI CURA (87)

MI CURA (87)

¿Qué será?
Desde que despierto
Estás en mi pensamiento.

¿Cuál será la razón,
De que si a dormir voy
También?

¿Qué será mi amor
Que desde que viniste a mi vida,
Todo lo hago pensando en ti?

¿Por qué será que eres tan dulce?,
Jamás había conocido a una persona como tú.

Pido al universo que seas,
Que pueda verte y estar contigo
Viendo volar gaviotas olvidando el ayer.

Si escucho música, estás ahí,
Si un poema, si una rosa, si un clavel.

En todo versas mi pensamiento.
Soy tuya, no hay nadie más,
Es mi cuerpo un convento
Para mi sacerdote del amor.

¿Si ves cómo te pienso?
Sólo tú eres mi cura y mi salvación.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 6/15