viernes, 16 de octubre de 2015

YO TAMBIÉN [51]

YO TAMBIÉN [51]

Yo también sentí eso mismo,
que alguien estaba viéndome
con ojos tan negros como los tuyos,
que me tocaba despacio, sin prisas,
y entre la bruma se fue diluyendo.

Yo también vi que era moreno,
¡parecías mi café!...
Y en este momento un toque me has dado
¿Será que eres tú ese bonito ser?


Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, octubre 16/15



PARA TI [130] [52]

PARA TI [130] [52]

No estoy enojada,
simplemente no me gustó
que te enamoraras de otra
que no fuera yo.

No tengo fastidio,
es sólo que leer poemas
que no son para mí,
me disgusta un poco.

No tengo envidia,
es que también estabas en mi camino
y creí que me habías visto.

Espero que no hables de mí,
que nadie lea las cosas
que algún día te dije.

No siento odio,
no cabe en mi corazón,
pero es difícil perder lo que amamos.

Cuando sientas lo que yo,
me comprenderás;
y cuando me comprendas,
sabrás que no te he olvidado.

Raquel Rueda Bohórquez 

Barranquilla, agosto/13

jueves, 15 de octubre de 2015

TE POEMO [53]



TE POEMO [53]

Quisiera estar
en ese párrafo que escribes,
ser como gaviota en el aire
dejándose llevar
tranquila hasta tu roca.

Yo amor mío,
pienso que puede ser.
¿Quién puede adivinar
los acertijos del camino?

Pero en éste párrafo estás,
eres parte de mí
en un poema.

Escribo tu nombre en mi blanca pared,
se parece a mí,
nos juntan pocas letras,
somos el antojo de un día
y la soledad de miles de noches.

Grumos y grumos van y vienen
¿Estás en uno de ellos?

Te atrapo y te bendigo
en mi pensamiento,
te compongo,
te verso,
te poemo...

Y en las tardes,
al abrir los brazos,
sostengo el sol
para pensar de nuevo en ti.

Soy parte de un paisaje en donde vives
callado y mudo.

¿Cuándo gritarás mi nombre?

Se alejan por el ancho mar los alcatraces
entonan versos con las gaviotas
y en su pasar,
les entrego un recado de mi boca:

Que te quiero,
porque al pensarte,
tú en mí,
un gran amor provocas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 15/15



TE PIENSO 2 [54]

TE PIENSO 2 [54]

Te pienso al caer la nieve
¿Van a ser las seis?
Y te pienso cuando a las siete
Saboreo mi negro café.

Te pienso si el nevado
Es blanco rocío en mi ventana
Si luego el sol lo derrite
Y estoy contigo en la cama.

Te pienso si el árbol blanco
Te pienso si está verde
Si es invierno o verano
Porque eres mi presente.

Pero si cae la nieve
Te pienso como mi abrigo
Tu piel tapando la mía
Mi boca en la tuya, 
¿Mis manos son mías?
¿Mi corazón es el tuyo?

Pero te pienso, ¡y que llueva!
Que truene o relampaguee
Que un iris el cielo surque
Que un ave rompa el silencio.

¿Te das cuenta amor?
Está por anochecer 
Y no paro de pensarte
¿Será que vuelve a llover?

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, octubre 15/15







HOJAS SECAS [55]

HOJAS SECAS [55]

Caen y caen las hojas

¿Será culpable la lluvia?
¿Y de esos rayos a quién culparé?

Es tal su hermosura, 
Que me hacen de amor temblar
Ver cómo caen las hojas
Se juntan y se tocan 
Y de la brisa un son escuchar.

¿Eres tú árbol mío?

No hubo más voces
Sobre mi tejado una sombra pasó
Cargando con toda el agua
Nubes grises empujó.

Fue culpa de la brisa
¿Quién más pudo ser?

Ella sacudió mi árbol
Ésta vez con furor
Y con las hojas secas
Tapizó el bosque
Para que pasara el amor.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, octubre 15/15


BERNARDA [56]




BERNARDA [56]

¿Quién es ella?
¡Recuerdos nada más!
Hilos de  cometa que nos junta y nos aleja
Entre borrascas de la vida.

Ya pesaba todo
¿Para qué caminar más?
Agotados de vivir están los árboles
Y Él, con su profundo mirar
Arranca de su corazón ese suspiro
Y entre sus brazos se lo lleva a navegar.

Ahora es un barquito de cristal.
¡Ahí estás!
Has quedado en nuestro corazón
 Como un recuerdo perenne.

Hoja del mismo roble, flor y fruto
Aroma, dulce aroma a madre
Que con nosotros permanecerá.

Nada termina, ¿qué te afana?
Eres ahora brisa en un bosque
Libélula tocando una flor
Eres la blanca luz de una mañana
En medio de un arpa que sabe cantar.

Jamás te irás porque vives en nosotros.
Madre mía, dulce señora de oficios muchos
Cansada de tanta labor
Quien a pesar de lo mucho
Hasta para morir
Nos dejaste una sonrisa
Como favor.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 15/15 



miércoles, 14 de octubre de 2015

SERGIO ANDRÉS AGUALIMPIA M [57]



SERGIO ANDRÉS AGUALIMPIA  M [57]

5 de febrero 1998/ 12 de octubre 2015

¿Puede haber algo más hermoso que morir por amor?, un mensaje parecido en el muro de un chico que despediremos para siempre, mi hija dice: ¡a veces me da miedo reír!, mi madre también decía que temía reír mucho, pues al rato tenía que llorar.

Pienso que estamos tan apegados a la vida, que olvidamos que ella no es nuestra, nos pertenece de ahora un paisaje, una mirada, estar desnudos ante Dios y decir: Aquí estoy mi Señor para que se haga tu obra, ¿qué deseas realmente de mí?, ¿será que he cumplido con lo que deseabas, y por esta razón me llevas a tu lado?, hoy estaba feliz, era el muchacho más sonriente del universo, miraba a mis padres y no podía creer que me hubieses dado ésta maravilla de seres, para que me protegieran y amaran, mi hermano hermoso y grande, ¡cuánto amo a mis amigos y familia!, y entonces llegó ese ruido, y en medio de mucho dolor, mis alas se abrieron, ahora busco tus brazos, eres quien me ha tomado, ¿a qué temer entonces a morir?, ¿muere acaso el rocío?, con el sol desaparece y es niebla, luego regresa y cae haciendo ruido, besando cada hoja, cada roca y espino, y otra vez desaparece y retorna, retorna y desaparece...

No morimos en verdad, simplemente cambiamos de estación.

¿Estamos en primavera?, ¡qué hermoso camino!, flores y pájaros de colores, perfumes y aromas.
¿Para qué llorar?, hay que reír mucho, porque no estoy en ese lugar de corrupción, sino aquí, en éste sitio nace el amor, por eso fui llamado, y desde aquí, más los puedo amar y proteger.

Descansa en paz 

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, octubre 14/15