sábado, 29 de agosto de 2015

¿POR QUÉ ME DEJAS ASÍ? [5]

¿POR QUÉ ME DEJAS ASÍ? [5]

Ahora que tiemblo,
que hierve todo en mí,
yesca soy ante tus manos
hoja seca ante tu lengua.

¿Por qué me dejas así?

¿No te das cuenta acaso de mi soledad?
Te grité miles de veces mi amor,
pero callas, ni un verso de allá para acá.

Poco a poco, una espada hiere mis ojos,
luego consume mi corazón,
a veces da vueltas mi mundo
y no importa cuántas veces gire,
si no estás en él, ¿para qué?

¿Por qué me dejas así?

Digo que eres mi ruiseñor,
te comparo con el lirio más perfumado,
anhelo tu mirada en la mía,
pero hay bruma que de mí te aleja,
sombra que cubre éste amor
y con desdén se desperdicia.

¿Por qué me dejas así?

Ahora que estaba húmeda la flor,
que la lluvia de tu amor inundaba el bosque
y se abría sin timidez para el colibrí,
entonces, ¿más te alejas de mí?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 29/15

jueves, 27 de agosto de 2015

TE QUIERO [6]

Jueves, 27 de agosto de 2015

TE QUIERO [6]

Cuando quieras hacerme el amor,
regálame un verso,
y cuando desees darme un beso,
donáme  la sonrisa de ahora
envuelta en otro verso.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 27/25

A DIOS [POEMAS CORTOS] [7]

A DIOS [7]

Busqué a Dios en todas partes,
pero había olvidado
que habitaba dentro de mí.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 27/15

AYER [POEMAS CORTOS] [8]

AYER [8]

Ayer dijiste que me amabas,
ahorita que me adorabas,
ahora, no existo para ti.

¿Tan fugaz fue tu amor?
Pareces colibrí de rama en rama
que con un verso las calientas,
y con un beso las inflamas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 27/15


AROMA DE AMOR [POEMAS CORTOS] [9]

AROMA DE AMOR [9]

Cuando florecen lirios,
es porque ha despertado
la primavera,
pero cuando cantan
aves en tu ventana,
ha de ser que tu aroma les llama.


 Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 27/15

ASÓMATE, [POEMAS CORTOS] [10]

ASÓMATE [10]


¡Asómate amor!

Dijo un gorrión a su novia,

Y ella respondió con su silencio.


Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, agosto 27/15








¿ME ACEPTAS EN TU CASA? [11]

¿ME ACEPTAS EN TU CASA? [11]

Sí amor de mis amores, aliento en cada día, aroma de mis flores, sinfonía en el viento, estás aquí desde mucho antes de mi nacimiento y seguirás estando, hasta después, mucho después de todo tiempo, y te amo, no lo dudas porque conoces mi corazón, soy tu oveja gris, pastando en verdes prados, esperanzas y poemas para ti.

Ayer vivía en montañas escabrosas, parecía que no podía continuar, caí a un abismo de muerte y de ahí me sacaste, luego un comején se aferró de mi pecho, ardía la carne y me despellejaba, pero estuviste ahí, me mostraste niños que se fueron, jóvenes que deseaban vivir, pero su tiempo había terminado, de nuevo me enseñaste el don de la paciencia, que tardé mucho en conseguir.

Hubo sendas extrañas, caminos oscuros, pero me cargaste cuando todos me pateaban, me diste ánimo ante el desprecio de quienes debían amarme, mi autoestima estuvo por el piso y deseé morir, luego vi cómo nacían pájaros, unos iban, otros venían, a mi lado caían heridos, a mi puerta llegaban vencidos, y me diste una pequeña tarea que me vuelve grande ante ti: doblarme como un girasol para agradecer de ti todo favor, y luego, me regalaste perfume caro, el más fino de tu huerto, para que con él bendijera a mi madre antes de ir a tu encuentro.

¿Ahora me preguntas si te acepto en mi casa?

¡Aquí estás desde siempre!, ¡lo sabía!, a veces no te encontraba y era porque me llevabas en tus brazos cuando estaba dormida, mi cansancio lo tomaste, te llevaste mis cargas y afanes, ahora estoy descalza, desnuda ante ti, ¿qué poseo?, ¿qué otro tesoro deseo si estás dentro de mí?


¡Oh amor mío!, mi más caro y hermoso amor, no hay duda cuando pienso en ti, no hay pena, sólo tornan a mis ojos todas las perlas del mar, y se hace hondo y profundo mi interior, cuando observo tu paisaje, y me doy cuenta que cada día lo pintas con renovados colores, a la noche la arropas de negro, para que llegue el descanso en medio de diamantes azules, y una luna llena que muerdes a tu antojo para que florezcan nuevos lirios en tus valles.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, agosto 27/15