jueves, 27 de agosto de 2015

AROMA DE AMOR [POEMAS CORTOS] [9]

AROMA DE AMOR [9]

Cuando florecen lirios,
es porque ha despertado
la primavera,
pero cuando cantan
aves en tu ventana,
ha de ser que tu aroma les llama.


 Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 27/15

ASÓMATE, [POEMAS CORTOS] [10]

ASÓMATE [10]


¡Asómate amor!

Dijo un gorrión a su novia,

Y ella respondió con su silencio.


Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, agosto 27/15








¿ME ACEPTAS EN TU CASA? [11]

¿ME ACEPTAS EN TU CASA? [11]

Sí amor de mis amores, aliento en cada día, aroma de mis flores, sinfonía en el viento, estás aquí desde mucho antes de mi nacimiento y seguirás estando, hasta después, mucho después de todo tiempo, y te amo, no lo dudas porque conoces mi corazón, soy tu oveja gris, pastando en verdes prados, esperanzas y poemas para ti.

Ayer vivía en montañas escabrosas, parecía que no podía continuar, caí a un abismo de muerte y de ahí me sacaste, luego un comején se aferró de mi pecho, ardía la carne y me despellejaba, pero estuviste ahí, me mostraste niños que se fueron, jóvenes que deseaban vivir, pero su tiempo había terminado, de nuevo me enseñaste el don de la paciencia, que tardé mucho en conseguir.

Hubo sendas extrañas, caminos oscuros, pero me cargaste cuando todos me pateaban, me diste ánimo ante el desprecio de quienes debían amarme, mi autoestima estuvo por el piso y deseé morir, luego vi cómo nacían pájaros, unos iban, otros venían, a mi lado caían heridos, a mi puerta llegaban vencidos, y me diste una pequeña tarea que me vuelve grande ante ti: doblarme como un girasol para agradecer de ti todo favor, y luego, me regalaste perfume caro, el más fino de tu huerto, para que con él bendijera a mi madre antes de ir a tu encuentro.

¿Ahora me preguntas si te acepto en mi casa?

¡Aquí estás desde siempre!, ¡lo sabía!, a veces no te encontraba y era porque me llevabas en tus brazos cuando estaba dormida, mi cansancio lo tomaste, te llevaste mis cargas y afanes, ahora estoy descalza, desnuda ante ti, ¿qué poseo?, ¿qué otro tesoro deseo si estás dentro de mí?


¡Oh amor mío!, mi más caro y hermoso amor, no hay duda cuando pienso en ti, no hay pena, sólo tornan a mis ojos todas las perlas del mar, y se hace hondo y profundo mi interior, cuando observo tu paisaje, y me doy cuenta que cada día lo pintas con renovados colores, a la noche la arropas de negro, para que llegue el descanso en medio de diamantes azules, y una luna llena que muerdes a tu antojo para que florezcan nuevos lirios en tus valles.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, agosto 27/15

miércoles, 26 de agosto de 2015

TE QUIERO [12]

TE QUIERO [12]

Esta semana estuve muy ocupada,
Casi me voy para el huerto del silencio
Sin decirte algo muy importante:

¡Te quiero!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 26/15


¿QUIÉN ERES? [13]



¿QUIÉN ERES? [13]

¿Olvidé acaso decir te quiero?
Mi día inicia con un poco más de brillo en la mirada
pues habitas en ella amor mío.

Nada soy en éste espejo donde no habitas,
un intento tras otro es nueva decepción
a las tantas que ya conservo.

¿Estás aquí?, ¡qué pronto te olvidaste de mí!
Bastó un pezón pequeño, una rosa más joven
para que huyeras y te llevaras todos mis poemas.

Eres mi amor un poco de temblor ahora,
ese sonido que acelera mi corazón
y te juro que pronto frenará.

Por eso ahora, te digo que me ilusioné otra vez,
una caída tras otra, y tu mano lejos de mí.

Una espada ha herido de nuevo al cardo,
aunque ya tenía sus propias espinas.

Sol templado sobre mi huerto,
pacificando estrellas en mis  ojos,
silenciando mi boca con su luz
viendo un camino extenso
y muchos caminantes de blanco.

Hay una razón para éste ahora,
¿qué tengo?, no lo sé,
pero conozco éste sentimiento,
y me acobardo un poco ante mi espejo.

¡Ven, abrázame!, ¡nos tenemos las dos!

¿Quién eres, que tu mirar no comprendo?
Pero estoy en ti y tú en mí,
jamás nos traicionaremos,
¿qué nos mentiríamos?
Eres agua de mi manantial y yo del tuyo.

¿Para qué me decías que me amabas?
¡Qué tonta fui!, se fue la musa,
pasó por mis dedos como un fantasma
y me alejó de ti.

¿Quién eres?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 26/15


PRESOS [14]

PRESOS [14]

Nadie nos ha liberado de nada, seguimos con otros yugos peores, y me refiero a que ninguna escritora colombiana sin doctorado, ha figurado en la cartilla Alegría de Leer, ahora mismo todos escribimos, se nos ha dejado un espacio donde podemos expresar a medias lo que sentimos, pero no falta el vergajo, dijo Misia Pacha, que venga a criticar todo lo que hacemos.

A mí no me importa que me digan vieja grosera porque utilizo algunas palabras que se antojaron que tienen clase social, porque no lo soy, soy peor, pero es preferible maldecir por dentro, a que se note demasiado que somos gente de bien, eso no gusta a muchos, gente de bien lejos, llegando a Perendengue y Tierra sin Dios.

Paz es iniciar por respetarnos, ¿quién es mejor que nadie?, aquí todos somos humanos, carne perecedera y espíritu, que al fin y al cabo, no sabemos si existe, parecemos una metáfora volando en el viento.

El problema con Venezuela parece un rico caldo, o mejor yesca seca para encender, pero es mejor esperar que el fuego ceda, hay razones para creer que no estoy de parte de nadie, y no soy anti patriota, cuando pasé por esos lados vi cuanta gente a lado y lado del camino vendiendo gasolina ilegal, ¿pero es ilegal buscar el alimento para nuestros hijos?, ¿por qué razón no se le pone coto a la gente que desocupa un país en problemas, para ganar dinero?, es necesario que los gobiernos se sienten como en las viejas familias, se aporten ideas, y finalmente haya soluciones, pero ésta cocinera mala, está dejando quemar una gallina criolla mientras en medio de su ingenuidad, cree que esto se arregla con paños tibios, creo que deben callar los medios, no metan tanta chispa y fuego, para que se pueda dialogar, porque más que alimento, el mundo necesita paz, después, estoy segura que sobrará para todos.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, agosto 26/15

SI DEJARA DE LLOVER [15]

SI DEJARA DE LLOVER [15]

Si dejara de llover para mí, siempre estaría en éste rincón; si algún día piensan que me fui, aquí les queda el palpitar de mi corazón...

Pensando que voy en una cometa, pero mi hilo puede reventar en un instante, y entonces, ya no estaré aquí, sino en un sitio especial, donde nacen y se crecen los sueños.

Si por alguna razón palidecen mis rosas, ¿qué afán?, aquí nos amamos, entregamos toda gracia y nos contentamos con pequeñas cosas...

Pero si regreso, estará gigante de nuevo, rojos encendidos en mi palacio colgado en tu puerta, y seguiremos soñando versos y creando poemas

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 26/15