ROMPECADENAS
También se viene conmigo mi parte.
¿Qué cadena puedo romper?
Me gustaría reventar las cadenas que corroen,
que nos atan al odio de un hermano,
al injusto paso por la vida, sin ser ramera ni artesana,
¡oh cadenas!, cuánto dolor hay en mis manos,
todas mis lágrimas ¿quién las conoce?,
pero se ha quedado temblando en mi boca una perla,
teme brotar un grito de mis labios ante ingrato mundo,
donde caminamos sin dejar huella
desperdiciando el don de la vida odiando.
Verónica Raquel
Lee todo en: Poema 63. ROMPECADENAS, en Poemas del Alma
Bienvenidos a mi blog, una experiencia de sanación, proyectándonos hacia el planeta verde, y el respeto que debemos al derecho de existir de los seres que nos acompañan en éste corto viaje por la vida. Gracias por ser parte de mi pequeña historia REGISTRADO DNDA REGISTRO AUTOR COLOMBIA
sábado, 14 de junio de 2014
PARTE DE UN POEMA (POEMAS DEL ALMA)
AMOR, NUNCA TE ALEJES
(MI PARTE )
Te diría que nunca te alejes
¿pero sabes qué?,
¡me cansé de rogar por tu amor!,
¿qué me has dejado?... tu olvido...
parezco rosa sin riego en un viejo jarrón.
¡Aléjate si te da la gana!,
me cansé te lo aseguro,
para el amor ¿cuál es el seguro?,
si el hombre nos deja por una joven
y la mujer por otro más ardiente,
no seré yo la que te ruegue
por un amor indolente.
Así que lo sabes, ¿que te ruegue?
¡Mamola!, ¡me rechinan los dientes!
Veronica Raquel
(MI PARTE )
Te diría que nunca te alejes
¿pero sabes qué?,
¡me cansé de rogar por tu amor!,
¿qué me has dejado?... tu olvido...
parezco rosa sin riego en un viejo jarrón.
¡Aléjate si te da la gana!,
me cansé te lo aseguro,
para el amor ¿cuál es el seguro?,
si el hombre nos deja por una joven
y la mujer por otro más ardiente,
no seré yo la que te ruegue
por un amor indolente.
Así que lo sabes, ¿que te ruegue?
¡Mamola!, ¡me rechinan los dientes!
Veronica Raquel
¿Y PARA MI POETA?
¿Y PARA MI POETA?
A ti mi poeta dulce
escritor de la calle
alardeando letras
para que más te ame.
¿Qué hay para mi poeta?
Incansable nos deleita
imágenes, obras, sueños...
¿Estaré acaso en los tuyos?
porque desde aquél día
eres mi poema favorito.
No te alejes que pueda olvidarte
aquí estoy, pegada de una página
diciendo con letras sencillas
que te quiero, como eres,
mi amado poeta de la calle.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 13/14
A ti mi poeta dulce
escritor de la calle
alardeando letras
para que más te ame.
¿Qué hay para mi poeta?
Incansable nos deleita
imágenes, obras, sueños...
¿Estaré acaso en los tuyos?
porque desde aquél día
eres mi poema favorito.
No te alejes que pueda olvidarte
aquí estoy, pegada de una página
diciendo con letras sencillas
que te quiero, como eres,
mi amado poeta de la calle.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 13/14
LA MÚSICA
LA MÚSICA
La música es la poesía más bella de todas,
un son de guitarra, una mujer de madera,
un hombre de roble.
Por un poema que dance con el viento,
escribiría un sueño,
pero si tiene sonido, escribiría ese "te quiero",
que ha quedado pendiente en cada letra no escrita,
en cada hoja por caer de un árbol.
En la música nos confundimos en un abrazo sin color de piel,
el son es como un sol danzando sobre los bosques,
y una cascada bajando por la cuesta.
¿Qué sería del mundo sin música?
Canta el gorrión y el corazón se conmueve,
canta la rana y el amor llueve gotas desde el cielo,
cantan las hojas, y la brisa se empeña en perfumar el ambiente
con sones ardientes que de ti me antojan.
Música, la diosa del mundo, la reina del amor,
la poesía engalanada en sonidos perfectos
que llenan el mundo de esa sonora fantasía,
un sueño que se diluye entre las hojas de un otoño,
más no muere, porque ante cada silencio
nace un hermoso poema,
y al morir una flor, nace una semilla.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 13/14
ANOCHE 2

Anderson Q.E.P.D.
ANOCHE 2
13 de junio de 2014 a la(s) 19:15
Anoche te vi cantando
cerca del roble
amarillo,
contabas de dulces sueños
al manso arroyo y al mirlo.
Anoche vidita mía,
te vi sonriente y hermoso;
y cada perla en tu boca
eran las blancas
flores del bosque.
¿Qué tienes en estos días,
que subes y bajas la cuesta?
Asómate a mi ventana
¡ven mi amor,
nada te cuesta!
Anoche cariño mío,
no hubo más despedidas;
corrieron todos de negro,
¡qué fuerte melancolía!
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 13/14
Buscó refugio en la más alta montaña y desde allá nos
vigila, y desde allá nos ama.
DESDE AQUÍ

Joan Marti
DESDE AQUÍ L2R
Allá quedó el olivo
las uvas maduras,
vivieron los viejos
sus penas duras.
Caminó un sendero
plantado de cardos
florecieron las penas
junto al manso lago.
Allá, a lo lejos
sonó un campanario
volaron perdices del campo
sonó una guitarra.
Recordé que un día
fueron besos la brisa,
las flores sobre la mesa
regalaron sonrisas.
Un tejido de orquídeas
en rojos tejados,
una huella en el camino
que el tiempo ha borrado.
Y quedó la casita
que nada ha cambiado
sólo la puerta con nuevo candado.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14
EN EL ESPEJO

Mary Jane Q. Cross
EN EL ESPEJO L2R
Estaba la niña viéndose en el lago:
esa que está ahí, ¿quién la habrá pintado?
no sé cómo soy, ¿seré la que mueven las brisas?
¿quién seré yo?, me tiemblan las risas.
¡Qué bonita es!, morena su piel
un carbón encendido parecen sus ojos
su boca, una rosa fresca en la primavera,
sus manos ¡qué bonitas!,
¿sabrán bordar calcetines?
tal vez sí, enredar hilos de seda
coleccionar piedras del río
que parezcan viejos corazones.
Ahora se esconde,
pasó una palmera
un tronco bogó sobre su rostro
una flor que no fue primavera.
¡Tan linda!, se parece a mí
¿seré yo?, está joven, el sol pegó de frente
tiñó su piel de oro, ¡qué blancos y divinos dientes!
Si río, seguro me verás
si sueño, los árboles trinarán
más tarde volveré a mi espejo,
parece cristal fino tallado en las sombras
¡qué bello se ve el cielo, cuando me nombras!
Acaricia mis manos ¿llorando me ves?
¿qué tienes espejo que luces tan triste?
están bajando lágrimas del cielo
que más blanco y translúcido te visten
y así puedo verme en tu espejo
pintado de cielo, de sombras del bosque,
de árboles y ramas, que sólo pasan y pasan
mientras sonríe mi rostro
y se contenta mi alma.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14
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