viernes, 22 de marzo de 2013

A UN POETA [33]

A UN POETA [33]



Para un poeta que tiene brillo propio
la luz de su mirada me hace temblar,
se encoge el ayer, suspirando el presente,
parece una copa de vino tinto sobre mis labios.

A ese poeta que endulza la vida de la mujer,
que nos regala un verso, una linda palabra,
apreciando de una rosa sus pétalos,
y de su alma dorada, un cántaro de miel.

A ese poeta en donde esté,

a quien ame, a quien añore.

Vestida de fiesta con mis harapos


en doncella sobre los trigales estaré,
para amarle con un beso
y bendecirle con una oración.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 21/13


MARIPOSA [34]

MARIPOSA [34]

Será cada mariposa

el camino a un sueño,
descubrirá tus fantasías;
dormirá callada y sumisa.



Volará sin adivinarlo,
cantará sin descubrirlo,
brillará sin pretenderlo.

Y finalmente, partirá feliz,
pues una cárcel fue su vida,
y su libertad: ¡Morir!

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo 22/13

AVES [35]

AVES [35]

Mis ángeles buscan un roble

un poco de trigo perdido en tu puerta.


El verdor está  lleno de calles de cemento
y a ratos los veo correr afanados,
tras de algo que los llene.


De tu desperdicio y ausencias vivirán

parecen un pendiente fino.


Poco a poco se adelgazan 

siendo corriente de una quebrada
para desaparecer despacio,
cual rocío sobre una hoja.


Escucharás una serenata
morir en tu ventana,
esperando a una novia
que tiene muerta el alma.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 22/13

LA BANCA [36]

LA BANCA [36]


Seguro es, que la banca espera por alguien

un segundo es importante,
y el camino final que muchos dicen conocer
es tan incierto, como andar sobre las rocas,
en cualquier instante resbalas
y en segundo te herirás.



No estaré impaciente por el mañana

esperaré  mi hoy, con la paciencia de una roca.
Las gotas de rocío del mar me bañarán
el sol me pondrá tibia;
y las estrellas, me permitirán soñar

una vez más. 


Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo 22/13



POETA [37]

POETA  [37]

A ese poeta que siempre me ha dicho algo hermoso,
que sin pronunciar palabra, ha permanecido,
y con una flor o un pequeño detalle
me ha llevado a imaginar que puedo ser feliz.

A ti poeta que me haces sonreír,
que con tu mirada me has hablado 
sin importar cuantas lágrimas estén por brotar,
y que con el impulso de la amistad
me regalas un potro nuevo, una palabra,
que nunca mis sentimientos herirán.

Mi establo está a reventar...
También puedo decir que mi corazón,
y pueda ser que mañana brindemos por alguien,
y ese alguien, seamos tú y yo. 


Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo 21/13



RAFAEL CHACÓN [38]

RAFAEL CHACÓN [38]


Un amigo como tú, sencillo como un lirio;
pareces la mansedumbre de una quebrada,
tan dócil, entregando lo mejor de sí a los demás.



Un amigo como tú que no sabes herir,
que lloras ante una palabra espinosa,

y sabes perdonar prontamente,

y permites brotar la bondad de tu corazón

con cada letra.


Un amigo poeta como tú,

hecho de dolor y  esperanza

nacido en los escarpados,

arañando la tierra, amándola, 

tomando los mejores frutos añejos para tu alegría
manteniendo la calma y el reposo que brinda el amor

al final de cualquier tiempo,
porque basta un día para que la felicidad arribe
para ser pájaro feliz en primavera,
y en una eternidad soñar con tu alondra. 


A ti mi querido Rafael,

por estos años de amistad sincera;
no te hizo cambiar el mal tiempo, ni los buenos,
me has regalado lo mejor, brindando consuelo
y compartiendo de tu huerto los mejores frutos.


Un poco te conozco y otro tanto sabes de mí,
eres una flor te cultivo en mi corazón
para un día cualquiera,


cuando pases con tu ave consentida,
saber que van felices por la vida,
esperando de la lealtad un ramo de orquídeas
y de la amistad la bendición de Dios. 


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 22/13




MI GORRIÓN [39]

MI GORRIÓN [39]

La flor de hoy para ti, reina mía.
Dulce y sencilla eres tú,
frágil y noble tu corazón,
tan rosa, tan pétalo,

¡tan de seda!...

Es seguro madre mía 
que estarás en ese trío 
padre, hijo, espíritu santo
para aliviar tu propio dolor,
y hacernos comprender

que sin Dios nada somos.

Hoy es un día para recordarte;
ayer, fue día de nostalgias,
siempre, para estar contigo

sin importar distancias.

Y aquí,  donde ya no estás,
tu ausencia es tu presencia
si al recordar tu voz,
un gorrión abre sus alas 
y se baña con la luz del sol.



Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 23/13