viernes, 27 de enero de 2012

VUELO DE CISNES (16)



VUELO DE CISNES (16)

El trigal esperará hasta mañana
Mis alas anhelan un vuelo ligero,
Un estero de cristal añorará mi regreso
Con tibios peluches dorados.

Les dejaré un beso de colibrí al anochecer
Es incierto el camino, 
Pero aún así aguardo tu mirada en mi jardín
Con la paciencia de un monje de mármol.

Me inclinaré ante su hermosa estampa
Si cobijados con el canto del zorzal
Una nueva tarde entrega sus candores
Día a día, hasta completar un pedido
Que guardado estaba en mis entrañas
Para reposar en tu corazón.

Aquí están, un cántico nuevo
Retozan copos de algodón
Y se ocultan entre la maleza
Para dormir bajo un abrigado y mullido traje.

Esperaré silenciosa en la mañana
Si al abrir mis ojos sobre el lago
Un manantial claro los espera
Para interpretar mi única canción
Hasta que el último de ellos
Emprenda su obligado viaje.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 24/12

TU MEMORIA (17)

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TU MEMORIA (17)

He perdido la memoria…
Los pasos hacia el campo santo con un crucifijo de madera,
La vieja cerca de grandes y planas piedras,
La casita con el gran árbol de flores rosa 
Perfumando nuestra estancia,
La envejecida puerta que hoy se parece a mí,

Las llaves cansadas y silenciosas oxidadas
Como el tiempo que se va y no regresa.

Nunca un cerrojo sobre tus cosas,
Se perderá como las cenizas al viento
El dolor en tus huesos nobles
Y tus lágrimas serán lluvia matutina
Rodando por entre los pétalos de la existencia.

Creo que olvidé, ¡qué fácil es!
Tus negros ojos en los míos y esa sonrisa
Una medio sonrisa de tristeza,
Tus arrugadas manos abrigando las mías,
Tu cuerpo marchito teñido de grises.

¡Qué fácil es olvidar!
Qué duro es recordar entre los escombros de la vida…
Qué tibio es creer que mañana nada será, ni tan solo un recuerdo
Sobre el polvo que se levanta altanero en nuestro camino.

Olvidé la marca sobre tu brazo y sus señales,
El corazón atravesado por una flecha que nunca hirió,
Tu Isabel García y un bebé que jamás vi.

Mi madre a tu lado fue siempreviva perfumada y tierna
Cerrando tus párpados y gritando al cielo una oración por ti.

Tibia cascada sobre nuestra vida…
Amapola de colores sembrada en nuestro huerto,
Eso fuiste padre mío, un recuerdo que regresa
Con tu dulce aroma a papá.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 24/12

ÁGUILA DE PASO (18)

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ÁGUILA DE PASO (18)

Ya extendidas sus alas no habrá retorno
la magia de las montañas llama
y el canto agudo y lejano 
es una promesa de amor.

No aguantaré a mañana...
Estaré aquí, la brisa de la noche es fresca.
Me descansaré sobre un añejo tronco
que perdió sus ramas,
 una cruel daga derribó su esencia
en tanto sigo mi destino.

 A lo lejos ella espera,
sé que estará encogida ante el deseo
su cantar se convertirá en arrullo de paloma
si al llegar encuentra tibio remanso
y en un abrazo se confunda conmigo.

El bosque está verde...
He visto girasoles mirar al sol antes de sus trinos
y en la brisa que viene del norte su perfume
es un salmo a la esperanza.

Su voz escucho antes de la oscuridad,
descubro sones del alma
que liman asperezas para fundir a los amantes.

He llegado... 
Ella extiende sus alas,
pareciera humillada ante mi grandeza
y en un alucinante espasmo se entrega.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 24/12

EN MI LAGO (19)

EN MI LAGO (19)

Desde mi lago vine a dejar violetas;

un beso sobre la enredadera de tus brazos

al calor de tus mejillas sonrosadas
cual ronroneo de gata que aún espera...



Desde mi corazón enlagunado de tristezas
compartir instantes y quimeras,
al tibio canto de palmeras abrazado de las olas.


Desde el cantar de la brisa y tus silencios
luna de abril lejana y febril
tus rayos de luz penetrando en la ventana
con el corazón temblando
cual elegía en una hoja.

Desde aquí el sonar de mi pecho
 es sonajero de niña sobre blanca cuna
arribando el sol sobre mis alas
mientras dulcemente pasa la bruma.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 24/12

NUESTRA PACHA MAMA (20)


NUESTRA PACHA MAMA (20)

¡Palpita corazón de madre!
¡Bulle vida interior!
Respira suave..., cadencioso...
¡Disfrútalos!..., ¡siéntelos!...

Corazón de oro:
Tus vertientes cálidas aparecen.
Círculo azul de mis amores 
Que me haces llorar muy de mañana.

Llora lágrimas de sangre  sobre tus planicies…
Cielo azul, aves del cielo...
Serpientes que se deslizan convertidas en blanca espuma.

¡Corre gacela presurosa!... Tu tiempo se acorta...
Es interminable el verdor que te espera en otros cerros ajenos a éstos...
Y desde las profundidades
Cual payasos vestidos de fiesta dando los últimos retoques
Nos adornaremos para el toque de Diana.

¡Corre!... ¡Nada veloz!... ¡Vuela!... ¡Huyeee!
Nace la vida de tu interior
Cántale al amor mientras yo,
El inteligente del planeta sólo deseo cosas vanas...

Quiero proveerme de todo, saquear tu alma…
Reventar tus leños en la hoguera de la vanidad
Deseo todo lo inútil: obligaciones, 
vida agitada sin observar los detalles de tu belleza.

¡Quiero sierras, puñales, bombas!
Ondas de fuego para disparar sobre ti que sólo deseas que  sea feliz
En tanto vivo para aniquilarte.

¡¡Fuegoooooo!! ... 
¡¡Eso es lo que mereces de nuestras manos madre mía!!...

Que reviente tu piel reseca... 
Que te ahogues y agonices lentamente
Entre los humos de la indiferencia
Mientras tañen y tañen las campanas 
con una rapidez que no imaginamos.

¡¡Escúchalas... escúchalas!!
Es tu propio funeral y el mío...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 27/12

lunes, 23 de enero de 2012

A UNA MADRE (21)

A UNA MADRE (21)


¿Qué ha quedado de ti?

El oleaje blanco y espumoso de tu amor eterno,
Los besos incansables sobre las playas de mi vida,
Tus ajadas manos deseando sembrar siempre
Sin importar la aridez del yermo…

De ti madre mía
Queda la sangre que corre por mis venas
Cual tibia brisa de verano y aroma de primavera.

Tu afligida mirada…
El amor que regaste a pesar de tus penas…
Tus huellas imborrables retratadas en imágenes jóvenes
En niños que hoy lloran tu ausencia
Y en tus hijos que añoran tu presencia.

Quedan tus cantares al cielo…
El dolor que purificó tu vida y salvó almas en pena…
Tus lágrimas de niña buena sobre mi regazo
Tu mirada que blanqueó la aurora con una oración.

Queda madre mía, tu esencia en mi corazón…
El perfume siempre en mi jardín que te recordará
Mientras mañana nos abrazaremos de nuevo
Viendo el arco iris que hoy vislumbran tus ojos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 21/12


viernes, 20 de enero de 2012

DESDE MI LAGUNA (22)




DESDE MI LAGUNA (22)



El trigal ha muerto…

Mis amigos observan bulliciosos
desde sus exuberantes ramas…

Un ruiseñor con su pálido traje
entona la más hermosa melodía…
El primer cántico de amor 
es una oración no escuchada.

La fruta fresca espera…
El manoseo y la caricia devoran su esencia
tomando su vida en un instante
sin luchar, doblada en rezo.

Viro desde mi reseco pastizal.
Sus esquivos ojos se desvían una vez más
hacia el cerro lleno de verdores que le invita.

Allí, a lo lejos
el amor se arrulla con los primeros rayos del sol,
las flores del camino perfuman para El
motivadas por el dulce calor sobre sus pétalos.

Sus ojos se descansaron sobre un envejecido tronco, 
o tal vez sobre el verdor de alguna rama, 
o el cálido ramillete de perfumadas flores 
que se plantaron pronto en su destino.

Mi precioso lago aún a pesar de todo
tiene un verdor extraño...

Me he copiado en sus cristales
parezco una imagen un tanto olvidada;
ha de ser que en tan inhóspitos parajes,
alguien me ha de esperar 
sobre alguna quebradiza rama.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 20/12