lunes, 13 de mayo de 2019

SUEÑOS Y ALAS

SUEÑOS Y ALAS

Gracias a Dios y después de muchos afanes y angustias se concretó el viaje de mi hija a trabajar a un país que deseo conocer porque mis raíces lo exigen.

Siempre he sabido que mi bisabuelo era alemán, pero por cosas de familia jamás nos atrevimos a preguntar, pero mi tío Ramiro quien murió hace poco, nos dijo la verdad, lo malo es que nos robaron el apellido.

En los siglos pasados todo era misterio, alguien preñó a mi bisabuela y ese alguien es mi bisabuelo alemán. Nos quedan las pecas y los ojos azules de la abuela y más que feliz por mi familia bonita, siempre veo muchos rostros parecidos de ojos claros y cabellos rojos o castaños.

Desde que mis niños estaban pequeños les inculqué viajar y conocer otros lugares especialmente deseaba que vivieran en Alemania y que algún día estuviéramos todos  allá.

Hace 8 días mi hija viajó sin películas raras, sólo que estaba desconfiada con que le echaran algo en su maleta y le colocamos candados  se embaló muy bien, pero esto en vez de favorecer perjudica y le reventaron y revisaron hasta el agua, al final tranquilidad y un lugar en donde trabajar pues en Colombia la gente es muy explotada. Veremos como continúa la historia, por ahora son tres meses más  de alemán intensivo y luego las ubican en un hermoso hospital en Til, no sé si se escribe así pero es un lugar muy hermoso con casas llenas de historia.

Un pequeño grupo de jóvenes colombianos fueron los escogidos, entre instrumentadores quirúrgicos, enfermeras profesionales, radiólogos etc., después de una selección que duró casi 6 meses con más de 2.500 inscritos.

Primero fueron llevados a Cartagena a estudiar el idioma de manera intensiva por 3 meses y antes de iniciar labores deben perfeccionar y llegar al nivel 5 en Frankfurt.

Todos me dicen: ¡no cuente nada, luego la gente empieza de envidiosa y le dañan el viaje, deje de estar escribiendo todo lo que le suceda! pero como deseo que otros pierdan el miedo y hallen una oportunidad, el fastidio se me pasa. La empresa  les paga todo y luego les descuentan del sueldo que es muy bueno además, para las migajas que les pagan aquí, pronto los muchachos estarán realizando otros sueños  mayores como seguir estudiando,porque allá el horario de  trabajo es menor y tendrán mucho tiempo libre.

Cruzo los dedos, son dos años y en manos de Dios lo que acontezca, aunque extrañe a mi gordita estoy feliz por cada logro, por cada sueño en donde estaré orando para que les suceda lo que soñaba para mí.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 13 05 19


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