jueves, 1 de junio de 2017

MI OVEJA (38)



MI OVEJA (38)
Ella estaba cansada, 
por eso vine despacio
y ni siquiera sintió 

que toqué su rostro.

Ahora corretea 
y saborea dulces prados
entretenida en el amor
que vuelve redondos los gajos
y hace crecer la quebrada.

La llamé por su nombre:
¡Ruth, Ruth!, es tu hora, 
y ella se dejó llevar mansamente
hacia las aguas de mi manantial.

Todos recordarán un día como hoy...
Ella había recorrido su camino, 
los agites de la vida terminaron,
y en mis brazos va de monte en monte, 
de llano en llano.

El dolor huyó aprisa, 
su mirada cansina se quedó en mí, 
mi flor del campo ha regresado a casa
joven y hermosa, parece un rubí.

Mi oveja es feliz ahora, 
y todos tendrán que llorar, 
pero reirán luego de sus gracias:
¡Tan bella, tan linda la vieja!, 
y a sus hogares regresarán.

Raquel Rueda Bohórquez 
01 06 17

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