CANTAR (98)
Cantar es mi vicio
sobre encendidas flores,
viendo pasar un día
al amor de mis amores.
Trinar de contento
abrigada en mi aposento,
armando un pequeño nido
donde me aliento.
Y en las tardes de lluvia
al abrigo de mis alas,
mis perlas vivas brotan
como preciosas hadas.
En las ramas temblorosas
les aliento a continuar,
abren sus abanicos con miedo,
pero empiezan a danzar.
Ante los rayos tibios
un bocado encuentran;
de nuevo mi felicidad
si abren el pico luego,
y de rojos encendidos
la vida,
¡una vez más!...
¡una vez más!...
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 15/13
No hay comentarios:
Publicar un comentario