LENGÜETAZOS [16] L4R (67)
¡Qué encanto de
vida!,
sabor a leche en tus labios.
Las tetazas de mi
madre
tibias, consentidoras...
Los labios de mi
vieja,
tierna paloma blanca
desplumada,
agotada,
envejecida...
Disfraces de la
vida, ¡gran locura!...
Corazones de fuego
mutilados,
labios rojos
ensangrentados,
besos de lenguas endulzadas
con sabor a tierra y a pasto tierno,
sin manos que
acaricien,
con sólo un lametazo
ardiente
te lo dicen todo.
De nuevo quedó el
vacío sobre la jarra,
se sirvió a la mesa
con la dulzura de su color.
La crema flotó
desde su fondo,
la nata no se ocultó,
y en la frescura del valle,
sólo el olor de tu carne,
suave pasto podado por tus dulces labios.
Verdes pinos, hermosos guaduales mecidos por la brisa,
el ruiseñor cantor
elevó su vuelo en silencio
un nuevo trino
escuchaba.
Es un instante vago
donde las espinas rozaron,
y los ojos se humedecieron,
el colibrí pasó de
nuevo, raudo y ligero,
y entre sus alas
veloces,
esmeraldas en vuelo
Se largó con mis
suspiros
y mis versos de amor.
SHEILA
Jun 25/11
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