ENTRE FLORES (148)
Publicado pors en
abril 13, 2011 en 12:00pm
Como el
perfume de un bosque sembrado de pinos
con
orquídeas tocadas por tus manos,
dulces palabras, rocío mañanero,
tibia luz
sobre mi ventana.
Rosas
perfumadas son tu esencia
tatuadas por tus labios,
y este calor que recorre las piernas
ante caricias que el viento trae.
Canto
de amor en selvas vírgenes
entre sus
arrogantes faldas
que agonizan
placenteras,
sobre la vertiente
caudalosa de su entrega
y el gemir
que se escucha en la sabana
perdiéndose
de placer entre tus venas,
muriendo en
un ilusorio amanecer
con el
canto del papayero
que feliz picotea la fruta
entre cantos leves y sonatas alegres.
La
realidad es dolorosa
igual a los sueños que no se cumplen.
Aún soñar suele ser vanidad
que se
esfuma entre el canto del reloj
y el beso
del colibrí sobre una flor.
Soñar que
soy feliz
¡bello
sueño!
traspasando
horizontes de mentiras.
¡Vivir!
¡Vivir! ¡Vivir!
¡Qué
fantasía!...
No es
posible hacerlo sin amor
¡qué gran
falsía!
Es un
invento del poeta
que vive
entre sus palabras
y sueña
con la magia de su pluma,
que
es feliz desde el amanecer,
hasta que
el rojo sol despierta
y se besa
con el mar embravecido,
que duerme dentro del mar
mientras aparece la luna.
Raquel Rueda Bohórquez
B/quilla,
abril 11/11
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