domingo, 29 de mayo de 2016

ANSIAS (11) (R)

ANSIAS (11) (R)

La libertad es dueña de mi pecho
Y ahí se crecen sus alas.

En ese rincón cabes tú
Apresado en el infinito río
Que corre por mis venas
Y luego cae presuroso,
Con su pentagrama a tambor
Dentro del cáliz tibio
Guardado entre cercos fuertes
Y montañas elevadas.

Raquel Rueda Bohórquez
29 5 16




HAY DÍAS (12) (A)

HAY DÍAS (12) (A)

Esos largos días de luna
Que alargan las noches
Y en su desvelo incendian los ojos,
Abren sendas heridas
De aquello que recordamos
Y que fueron espinas
Que se quedaron.

Hay días en que nada sale,
Es la rara melancolía
Que produce un cambio de luna,
Ese acontecer de una flor nueva
Ese ver a la grande y hermosa, ¡vencida!…

Hoy no sé qué decir
Nada sale de mí.
Es como si una iglesia de rocas
Se hubiese fundado en mi lago
Y sus feligreses con hambre
Estuviesen de rodillas
Rogando un bocado.

Pasan y pasan golondrinas,
Las adivino en el bosque de mi pensamiento;
Forman imágenes dementes,
Y luego se van, con esas urgencias
Que las hace mover veloces
Entre el viento.


Raquel Rueda Bohórquez
29 5 16








LIBERTAD (13)

LIBERTAD (13)

Nada hay para contar ciertos días.
El pensamiento se va
Si el potro salvaje con su cabellera suelta
Nos habla de libertad.

Su libertad es la penumbra de un árbol,
La acequia limpia, un lomo por montar
Un pastizal por mascar…

Quisiera ser libre como ellos,
Nos impusieron cargas
Y el espinazo desangra con pesar.

Nadie es libre en verdad
Porque hay demasiados ojos,
Muchas bocas que censuran,
Mucha envidia que calcina,
Y solemos permitir a otros
Esos poderes que condenan.

Esta cadena nos destroza
Poco a poco, con su óxido viejo.
Las mañas de la gente que miran hacia afuera
Pero no hacia sus profundidades,
Siempre inventando pecados ajenos
En tanto sus corazones tiemblan
Pues saben lo que hicieron.

Libertad es un río corriendo hacia el mar,
Es la gaviota en sus aires,
El pez en su profundidad…

Cierro los ojos y dejo de pensar;
Ha quedado en blanco el mundo;
Acepto que la nieve persiga su montaña
Y espero en silencio…

¡Qué fácil era!
Liberé la mente de pensamientos
Para darme cuenta que tenía alas,
Que me estrellaba en la cúpula del cielo
Y podía pasar por ella
Hasta encontrarme a mí misma,
En esa cumbre de azules intensos
Donde todo es infinito y llano
Para volar.


Raquel Rueda Bohórquez
29 5 16


DE LUNA (14)

DE LUNA (14)

Luego que te fuiste,
El bosque perdió su cabellera
Y me vi de calva luna,
Paseando por tu rivera.

Después de ayer
Mi paseo terminó;
Vinieron las fuertes brisas;
Lo gris se volvió de armiño
Para tapar el rostro vagabundo
Que solía en ti pensar.

De luna me amaño,
De luz en tu ventana
Si calientas otros bosques
Y abrigas otras camas.

Raquel Rueda Bohórquez
29 5 16


sábado, 28 de mayo de 2016

Y EL VIEJO (15)


Mis padres, aquí faltan Rosa, Juan Carlos, Julio César, German.

Y EL VIEJO (15)

Enamorado vivió de todo;
Más todo para él fue un ramito de olivo,
Y en el olivo cantando un toche
Y cerca del toche un mochuelo.

Amó la montaña sagrada y rojiza
En donde vivió de niño y jovenzuelo
Haciéndole juegos a la vida,
Besando pechos de mujeres
Y buscando guitarras en sus talles.

Y el viejo, con sus ojos dulces;
El negro mojineto mechi parao,
En medio de poemas de mi madre
Nos regaló la vida entre gemidos,
Y perorata de pájaros enjaulados.

Raquel Rueda Bohórquez
28 5 16



LA DANZA DE LA ROSA (16)

LA DANZA DE LA ROSA (16)

La vi danzando sonrisas
Entre la montaña verde y rojiza
Y el árbol frondoso que cubría mi casa.

En su vaivén de pétalos
Cual falda de novia en el olvido,
Fue dueña del colibrí y amante del rocío.

Cierta vez, por aquello de pasar la mirada;
De botón a mujer, la rosa se deshojaba…

Más por siempre perfumó cada pétalo
Al recuerdo de su imagen sagrada.

Siguió aromando mi casa
Con esa gracia y ese donaire
Que la adornaban.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, 28 5 16



EN MI BALCÓN (17) (R)

EN MI BALCÓN (17) (R)

Tembló la paloma en su nido
Al abrir de sus pecosas perlas.

Arrullando un palomo sus versos,
Entretejiendo ramitos secos,
La contemplaba enamorado
Con el estómago inflado
Y los ojos encendidos.

¡Amaneciéronle al día, contentos!,
Entre grano y grano de maíz ausente
Y pepitas de agraz en su mente.

Lloró la paloma en mi balcón
La tarde de los inocentes.
Un río fue revuelta rosa
Entre dagas que maullaban abandonos.

Y volvió la paloma y el palomo
A enamorarse del día siguiente;
Se olvidaron de la sangre de las rosas
Y festejaron entre arrumacos ardientes,
La danza del sol en la ventana
Y ese, su amor ferviente.

Raquel Rueda Bohórquez

28 5 16