jueves, 21 de agosto de 2014

HOY ME DI CUENTA


HOY ME DI CUENTA


Que todo lo que brilla no es como el sol,
a veces, son espinas que aguardan cual serpientes
entre vidrios rotos de cualquier lámpara,
y ante nuestra ansiedad iluminan
pero su intensidad hiere,
no es como la luz de la luna
ni el resplandor divino de tu paisaje dorado.

Hoy me di cuenta que el amor es inmenso
que no se acobarda ni detiene,
pero que la voluntad de una fuerza invisible
nos sostiene cuando estamos a punto de lanzarnos
por un precipicio desconocido.

Hubo paz tan solo, temo inquietarme,
el resplandor de hoy delató que soy débil
que esperaré a mañana por una historia nueva,
que aprendí a utilizar un celular como si fuera una niña
con un juguete mágico,
no soy tan bruta ni tan bestia, ni tan ignorante,
era que estaba sumida en infinita soledad.

Pero hoy me di cuenta
que estoy viva, que sigo sonriendo
sueño con un amor, el tuyo,
entre penumbras donde advierto a otras mujeres,
pero la estampa de tus ojos me dibujan
y el fondo de tu corazón es un lago cristalino
para que naden todos mis sueños sin temor.

Hoy me di cuenta que soy mujer
demasiado crédula pero no estúpida
demasiado feliz con mi cara de payaso como la tuya,
que se abre el telón escarlata
para iniciar nuevas historias
para volar tan solo,

con éste loco pensamiento
y acercarme a tu ventana llena de sonidos
donde mi fuego se derrite
para que fundas mi rostro en el tuyo
y seamos bronces para el recuerdo.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, agosto 21/14


martes, 19 de agosto de 2014

ANTE TU LUZ

ANTE TU LUZ

Bailando un vals 
en la penumbra estoy,
mis brazos son los tuyos

una contigo parezco
ante tu mirada.

El miedo se esfuma...
Vivo el instante,
la brisa escuchada
el perfume enviado,
la promesa esperando.

¿Será verdad tanta dicha?
Las imágenes están ahí,
vi un ramo de rosas rojas en sueños
sus manos las abrazaban
-son para ti-,pero nadie cree,
cuento cada vez lo que sueño
y todos ríen a carcajadas de mí.

No fue casual tu vuelo,
cada número tuyo se repite
cual si estuvieras colado en la brisa
apreciando lo que antes no veías
y secando una a una mis lágrimas.

Es verdad...
Descubrí que había un aroma en el viento
que era un sueño cierto para mí,
y doblé ante esa luz mis rodillas,
bendije el día en que llegaste
y la hora en que te conocí.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 19/14

lunes, 18 de agosto de 2014

¿QUÉ PENSAR?

¿QUÉ PENSAR?

Diría que la vida es un instante
como el caer de las hojas de un árbol
desapareciendo ante  leve brisa.

¡Tengo miedo!,
al sonido extraño en mi ventana
como una ilusión nueva que asoma,
pero soy cobarde,
aprieto mis manos y miro al horizonte
¿será verdad?,
¿habrá entre el viento algo para mí?

Ayer se habló de fe, confianza en lo alto
y providencia llegó, me grita al  oído algo,
me asusto como potrillo, siendo potranca,
me arrincono en el mundo del silencio
cuando la música huyó veloz de aquí,
y parezco bebé buscando el seno de su madre.

Un sonido anhelado: ¿eres amor, el sonar de campanas?
Un titileo enciende y apaga el fuego en mí guardado,
me olvido de ayer que nada promete, ni una palabra,
para apresar tu voz, entre las luces de un sueño que viene.

Si eres tú una verdad,
que la voluntad de Dios te acerque,
pero si eres otro dolor
que su mismo poder te aleje.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, agosto 18/14

viernes, 15 de agosto de 2014

MIENTRAS SALES

Aquí estoy de nuevo
te veo llegar apresurado
los afanes de siempre
y el achaque limonero
que se reparte.

Me quedo viendo mi ayer
quiero gritar y correr
pero no sé hacia dónde
mi amor de vientre
quien me pegó de su ombligo
se alejó de mí en días de mayo
con su Virgen María,
que se la llevó lejos
de mis quejas y pesares.

Porqué lloro siempre?
Es un mundo vacío el mío
van y vienen cada quien con su vida
y la mía es una cadena sin reventar
es tan solo una Rueda sin ajustar
que gira y gira sin parar.

Vete!!, quisiera que ya se alejara
que armara un nido de zorros
y que la madriguera fuera tibia
para poder volar al fin
libre entre las olas,
correr apresurada por mi felicidad
si acaso la encuentro
a la vuelta de la esquina.

Se antojan los chillidos ocultos
no quiero cantares hoy
río tanto que de reír me espanto,
pero es que la tristeza de payaso que tengo
no puede lidiar conmigo,
quiero entretenerla con carcajadas
para que se aleje la melancolía
que es como una roca filosa
apretando fuerte mi corazón.

Que no regrese con su sonrisa
con esa mirada de satisfacción
mientras yo, me  oculto
y le entrego a la luna leve queja
para pensar en ti.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 15/14

jueves, 14 de agosto de 2014

SI VOLARA


SI VOLARA

Nada quedaría tras mi vuelo
Un dorado estero no visto
Unas deseadas manos que no he tocado
Y entre las flores de algún tocado
Perlas claras, se habrán  llorado.

Si volara, el infinito sería mío
La soledad entre  barcos de papel
Agitadas  entre luces de octubre
Acompañada de un ave  peregrina
Llegando a puerto
Al  fin.

Y en el recuerdo de una página
Tan solo notas  que no leeré
Pues lejos de éste mundo raro
Cual hoja seca entre la bruma,
Me desviaré.

Y a tu ventana cual mariposa
Un aleteo para decir adiós
Y con las sombras de un nuevo día
Jugaré  a esconderme
Detrás del  sol.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, agosto 14/14

AHORA


AHORA

Al caminar
Rocas y arena
Más nada ahora
Es mi  condena.

Un despertar
Tus rosas rojas,
Del viento suspiros
De Dios tu aroma.

Desvisto un lirio
De rojo traje
Hay lino más fino
Que su ropaje?

Y te amo tanto
Mi rosa blanca
Que en tu mirada
Me has llevado,
Y tú en la mía
Te has quedado.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 14/14



miércoles, 13 de agosto de 2014

LA VOZ DE LAS LIBÉLULAS

No marchita el tiempo el anhelo ni el alma se quiebra en su espera...
Fotografía: Laurent Scwebel

LA VOZ DE LAS LIBÉLULAS

13 de agosto de 2014 a la(s) 15:43
Aquí estoy,
Como una libélula hambrienta
Estática ante las ondas de un lago,
Tocada de luces sus alas,
Entre mallas miles, ojos tantos
Ansiando calmar sus hambres
En el amaranto verde claro
Enviado por la providencia.

Como una luz buscando su ocaso
Vencida se queda en alguna lágrima
Ansiando al despertar de la noche
Ser el abrigo junto a la luna gigante
Pegada de los ojos de una estrella.

Me doblo en el espejo
Cuento las líneas y pecas de las hojas secas,
Suelto sin temor mi escaso cabello
Que brilla ante mí
Cual luz en  pálido reflejo.

Y te espero,
No hay mentira
Al fin una respuesta llega
Cuando perdida mi barca
No hallaba su ancla.

Y ahora, amor mío…
Entre una roca incrustada en lejano mar
Aguardaba por  mí,
Con la calma del  ahora
Y el anhelo del mañana.

Se acabó el llanto
Las blasfemias no hieren,
Una puerta gigante se abre
Al  cerrar la ventana.

Y como bendición del  cielo, entras
Te paseas por mi sala para llevarme contigo
Anclada en el  mar profundo,
De tu corazón.

Raquel  Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 13/14