miércoles, 11 de febrero de 2015

SE VAN [4]

SE VAN [4]

Poco a poco, se van los poetas
Entre letras dejaron su huella
Se alejan  con el ruido de la tarde,
La inclemencia de la noche
Con la mirada  explayada
Y el  alma en pena.

Todos nos iremos…
Pero si no quedan poetas,
¿Qué haremos?
¿Quién le pondrá voz a las rocas?
¿Quién al sacro monte?
¿Quién dirá lo que viene entre la brisa?
Acordes de guitarra trae el bosque
Con lágrimas que bajan de nubes viajeras.

Pero se van, poco a poco se alejan
Avecillas locas, pájaros en vuelo
Luces de navidad en  las miradas,
Mochuelos abriendo sus alas al cielo.

Si todos los poetas se alejan,
¿Qué será del planeta?
¿Quién hablará por el herido toro?
¿Quién le pondrá voz a una sombra?
¿Quién?, ¿A la magia de un alero?
¿Quién al jinete y su caballo?
Quién hablará por mí,
¿Si muero?

Más una lluvia es temprana primavera
Asoman las rosas a mi ventana
¡Al fin! …

¡Topacios azules!
Al fin, un te quiero,
En medio de pañuelos blancos
Y ruidosos cantares luego.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 4/15
®

10-491-97

TOQUES [3]

TOQUES [3]

Y sentí tus manos sobre mi piel
Ese toque, que no permite que huya.

Aquí estoy, amor,
Esperando tan solo verte,
Sentir en el aire que respiro
Que tu aliento llevo a mi corazón,
Con ese mirar tan tuyo,
Que parece de las estrellas
El más iluminado cocuyo

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero  4/15
®

10-491-97

MAÍZ [2]

MAÍZ [2]

De tu alimento moreno,
Para mi corazón,
Granitos para mis pollitos
Y harina para secar al sol.

De tu alimento,
Sabrá Dios del contento
Del campesino labrador,
De los gorriones de paso,
De las mirlas negras en un gajo,
Y del ruiseñor cantor...

Si ves a la luna,
Ella te enseñará
Que en días de lluvia
El grano brotará.

Más no te equivoques
Porque entonces verás,
Espigas, tan solo espigas,
Sin mazorcas morenas
O doradas, para la chicha
Las tortillas que bendicen la mesa
Alegrando el corazón
Y aliviando  las penas.

Pero ante verde color,
Del ganado en la pradera
Escucharás sus bramadas
Que también serán bendición.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, enero 3/15 
©
10-491-97

MI POTRILLO [1]

ENERO 2015

Viernes, 2 de enero de 2015

MI POTRILLO [1]

Recuerdo hasta el día en que llegó por un río violento
Estaba esperando una estrella, pero fui prisionera del sol
Que redondeaba mi cintura queriendo salir de ahí.

Hasta escogí el día en que nacería:
Una gran herida, ¡mala madre para parir!
En el fondo y en secreto, fue lo pactado.
El doctor Rivera, buen amigo
Sabía que si podemos evitar el dolor
Para eso lo había enviado el Señor.

Y un algo me despertó ante melodía de manantial
Al adivinar el brillo de mi pequeño sol parido con bisturí
Toda mi vida se llenó de bosques y praderas
¡Mi muchacho!, ¡Mi potrillo abrió el falso!
¡Tan dulce mi amor! ¡Chacaritas rojas!, ¡Es un varón!...

Ahora, ¿cuántos cumples hijo?
Tengo la mala maña de olvidar fechas y números
Para saber que siempre estarás en mi tiempo
Que es la eternidad de un lirio blanco en el bosque.

Un aroma... ¡es mi muchacho!... perfuma a potro salvaje
A ese caballo que a veces no sabe si saltar el precipicio
O frenar un instante, para adivinar su buena suerte.

¡Y al fin!, abrió sus ojos mi amor, ese color de cielo
Olvidé la miel blanca para que se quedaran así,
Pero retornó el dorado al panal, y como ámbar tu niña se guardó
Trino de un ruiseñor en mi árbol viejo,
Que a tus manos regala un pentagrama
Para que retorne al huerto la felicidad.

¡Bendiciones a mi muchacho en su día!
Mi potrillo, mi cariño que se creció
Y hoy arrasa el bosque con sus afanes,
Llevando entre sus brazos
A las flores que se abren sonrientes para él.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 2/15
Publicado por RAQUEL en 5:09

10-491-97




INTRODUCCIÓN A LA SHEILA

INTRODUCCIÓN A LA SHEILA

Mis poemas de Enero de 2015 han tocado el misticismo que le faltaba a mi existencia, he podido perdonar, muchas heridas cerraron, y me perdoné también, muchos errores en el camino, aprendí que el odio enferma y que el perdón sana y olvida.
Mi poesía me lleva a pensar no hay  odios contenidos, que pude apreciar un poco más la vida, y vi algo más entre el viento:  la grandeza de estar en éste momento único e irrepetible, en un estado de situaciones que se viven en el mundo, de guerras, desigualdad, y hambre, con un grito que no cesa de injusticia con la naturaleza y los seres más indefensos que la habitamos, como son los niños de todas las especies y los árboles de todas las montañas, que he tratado de olvidar  tanto dolor para dirigir un poco la mirada a ese profundo yo, que busca el desapego de las cosas mundanas.
Un recorrido sencillo por mis letras los llevará al amigo, al abrazo que faltaba, al perfume que se regala y al beso esperado que al fin llega.
Finalizar con mi viejo reloj, una sorpresa grande de sonidos especiales en mi hogar, y el abrazo de un hermano, perdonándonos, ansiando el nacimiento de un cachorro, buscando entre las hojas secas el amor, y ser bendecidos por la nieve, no tiene precio.
Una página en blanco se abre cada segundo, como un caballero de nieve que espera caricias en poemas, y doy gracias a Dios por ello, pues mi vida se llena con pequeños sonidos de hojas que caen a mi puerta, a pesar de que el amor que siempre anhelamos nunca llega, pero está el más importante, que es el iniciar por nosotros mismos, valorando la belleza circundante y agradeciendo de rodillas por un día más para Esperanza, quien  se abandona lentamente a la voluntad divina y por el nacimiento de Iván, como un dulce regalo que se abriga de pechos de madre, y le sonríe a la vida con renovadas fuerzas.


Raquel

martes, 10 de febrero de 2015

ELOY OTERO IGLESIAS

Raquel Rueda Bohórquez

Se ha compartido públicamente.  -  22:53
 
ELOY OTERO IGLESIAS

Éste segundo para Eloy Otero Iglesias, "nunca más te molestaré", lo siento mucho, la muerte inesperada y las palabras pronunciadas se quedan un rato con nosotros.

Creí que era una broma, solías jugar como niño con travesuras de grande.

Te has ido a un sitio mejor que éste, a veces somos incomprendidos, decimos cosas para llamar la atención, ¡qué bien que el Creador vio tu angustia!, y ahora que todo ha pasado, ni siquiera tus comentarios en  las páginas porque un presentimiento te hizo borrar tu historia, quedando un poco de cariño en el corazón para ti.

Es real, una historia de amigos, de peleas virtuales y sentir que estamos en medio es algo muy triste, y que te juzguen con severidad lo es aún más.

Nos permitimos una amistad a fuerza de todo, una caparazón donde los sentimientos quedan atrapados entre el sinsabor de palabras que se lanzan al viento, y qué bien que lanzamos muchas, pero también hubo el momento del perdón y el abrazo.

Descansa en paz amigo, perdóname por no poner una espada en medio de una pelea sino una flor para ti,de parte también de mi compadre quien me la envió y era tuya.

Raquel
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sábado, 31 de enero de 2015

PUERTA ADENTRO [115]

PUERTA ADENTRO [115]

Al escuchar la piña madura cierto día, los vi lanzándose piedrecillas, se veían en sus niñas brillantes, y un solo movimiento de sus párpados, hablaba de una profecía de amor que se cumplía en su alcoba.
Parió la vieja muchos vergajos y verracas chinas de buena calaña, aunque algunos no hayan sido tan derechitos, en el camino aprendieron a las patadas a caminar como la gente...
Kico dio algo de guerra, pero los demás no se quedaron atrás, algo inconformes, los viejos no eran ricos, ¿cómo podían ser millonarios con 17 bocas por alimentar?, no jodás y el rancho ardiendo, porque según palabras de mi santa madrecita, el viejo tenía ganas para todo el tiempo, y al fin le tocó frenar, porque siempre llega el momento de pasar la página y leer otras hojas que caen y caen del árbol de la vida.
Llega cualquier día medio entonadito, así nos gustaba porque era todavía más dulce que cuando estaba sobrio, y buscaba la radiola y a poner carrangas que daba miedo… ¡Sofía!, ¡Myriam!, ¿en dónde están las muchachas para que me acompañen?... y ellas estaban escondidas debajo de la cama.
Al fin el viejo se cansaba, en aquellos días cuando sus acompañantes no aparecían, pero cuando llegaba con sus amigos músicos, primos hermanos, entonces se formaba la furrusca, y todos nos levantábamos a la fiesta, tengo recuerdo de estos momentos hermosos, y de las carcajadas y chistes, mi viejo bailando con una silla o la escoba, y nosotras haciéndole ronda.
Sofía se enojaba cuando estaba entonada porque decía qué esa guitarra no tenía canciones bonitas jajaja! , y entre copla y copla nos amanecía, y el viejo al fin se quedaba dormido. Le quitábamos los zapatos y las medias y con una manta gruesa de lana lo abrigábamos, daba gusto escucharlo roncar, ¡lo merecía!, eran sus momentos de relax con sus amigos, que fueron muchos, hasta que también la música silenció, no recuerdo los carrielitos para donde se fueron, lo acompañaban de cacería, y se tenían mucho cariño, igual nosotros los apreciábamos bastante.
Años después los encontramos en Bucaramanga, pero no tengo mucha claridad, después en Zapatoca, y entre amigos, música y coplas, la vida pasaba, y mi reloj viejo que había frenado, inició a caminar… ¿hasta cuándo?... no lo sé... ¡pero que suenen las carrangas!..

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 31/15
© 10-491-97