martes, 19 de junio de 2012

A/ SONIA RUEDA



A/ SONIA RUEDA 

Como una dorada flor,

la niña de ojos grandes,
cabellera como el onix de la noche,
la dulzura del amor en sus palabras.

Ese consuelo en días inciertos,
compañía amable de candor se torna,
brisa de mañana sobre un liviano jardín,
donde su calor, hace brotar una gardenia.

Amapola del desierto, feliz a pesar de todo…
Como el susurro de la brisa sobre mi ventana
gota a gota, cántaro de miel,
lluvia vespertina antes del iris.

Brotes suaves anidaron en mi corazón,
ahí el amor sembrado se recoge
y la generosidad es un don que nadie niega,
en compañía de quien merece sus amores.

Como una dama vestida de rojo,
así, ataviada siempre; bella y perfumada,
y un piano que deletrea tu nombre,
lo pronuncia: Sonia.

Quien siempre amó con el corazón, 
sin mentira,
y entregó lo mejor de sí, 
sin lástima.

Te dejo el madrigal de tu mañana
con el gran amor que de mí brota.

Si una flor alada
cantara en tu árbol;
sabrás que soy yo.

Vine a brindar por ti,
compungido el corazón 
y despierta el alma.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 17/12

A LOS PADRES EN SU DÍA



Nuestros padres siempre estarán en el plano más importante de nuestras vidas, aquéllos que entregaron su ternura, su resplandor, su protección y su vida por sus hijos, aquéllos que supieron amar a una mujer y a un hijo y ayudarlo a crecer a través de su ejemplo y se destacaron en la vida por ser motivo de felicidad para su familia, merecen nuestras copas rebosantes para brindar y decir: ¡Dios los bendiga papasitos! ¡Salud!


Raquel,

EL HOMBRE... LA BESTIA...



El hombre se cree superior y no puede volar…
No puede nadar como un ganso, ni puede danzar como una grulla,
Su amor es variable, ¿o puede amar como los cisnes?


Se cree valiente, pero sólo si tiene un arma en sus manos
Abusa de los inoce
ntes y se harta de eso, y además muestra sus hazañas.

El hombre cree que la inteligencia lo hace mejor, pero se embrutece con ella
Los animales son los únicos grandes, que saben cuál fue su misión en el planeta y la hacen a la perfección, sino que el hombre destruye su hábitat y no los deja funcionar,

A ratos me avergüenzo de ser un humano, tan desnudo que no poseo sus hermosas pieles, ni sus divinas alas, ni sus voces angelicales… en cambio la voz del hombre lo convierte en bestia… una pequeña y miserable bestia que es capaz de matar a los propios y acabar con el planeta.

Raquel Rueda B.
Barranquilla, junio 16/12

A MI PADRE



A MI PADRE

A él quiero dejarle mi alma
Ese tesoro hermoso que aún habita en mí
Que llevo su sangre como legado hasta morir
Y que tiene una invitación pendiente,
En el rosal donde quedó mi existencia.

Él mi primer amor lleno de abrazos y besos
Donde la niñez se esfumó temprano viendo sus ojos
Y donde el dolor me lo robó en incierta mañana,
Mientras su mano tomaba, y una helada corriente sentí;
Bajando como un torrente que se perdía en un segundo
Sus ojos divisaban una rosa perfumada
Extendiendo sus manos hacia ella.

Ese padre como ninguno, un regalo del cielo
Mi amigo en días tristes y mi consuelo;
El gran payaso que siempre nos hizo sonreír
Sin importar sus propias llagas,
Sus caminatas extensas trayendo un consuelo a casa
Y sus manos con olor a tabaco que robaban a la vez sus sueños.

Cómo no para ti… en tu día…
Un recuerdo que nunca marcha
Una bicicleta donde aprendiste, aún cuando nadie creería,
Para corretear a la par con tus hijos
Y sonreír mientras susurrabas bajo tus canciones.

Allí estás… sé que me escucharás
Una helada corriente ha pasado por mi rostro y te descubro
Y al bajar la mirada te encuentro en mi blanca pared
Desde donde mis dedos quieren dejarte mi recado,
Y desde mi corazón envío mis abrazos que faltaban,
Y los besos que entregarás a ellos… quienes te acompañan.

Me esperas mañana… sentado en un rincón
Abrazado de alguna doncella que fue en tu búsqueda
Con mi monacho y todos los que se fueron primero,
Éste sueño es veloz ya no soy una niña aunque parezca
Y ese gran día anunciado lo esperaré paciente,
Mirando cada día un nuevo ocaso donde estarás
Y una callada luna que sigue tus pasos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 16/12

ANTES QUE TÚ

ANTES QUE TÚ

Dios mío, si muero, ahora, mañana, pasado
Que sea suave… que no sienta ese llamado
Que mis alas se extiendan veloces
Mis ojos abiertos viendo tu faz.

¡No quiero dolor!... ¡No quiero dolor…! ¡No quiero dolor!

Que un poco antes abriguen mis manos…
Ese rayo de sol que arribe como tu voz
Que nadie esté ahí… ni me vea triste
Y mis oídos escuchen el trino de un ave
Reposada y feliz sobre mi ventana…

¡No quiero dolor! ¡No quiero dolor! ¡No quiero dolor!

Que suene una melodía de Cortázar, una sonata de Beethoven,
No quiero ruido, que sea suave como un suspiro
Y haya muchas flores alrededor…

¡No quiero dolor! ¡No quiero dolor! ¡No quiero dolor!

Que cuando haya sido, sin más que mi silencio
Sólo que nadie me mire desnuda
Y cubran mi cuerpo ligero con una bata de seda blanca
Y cierren mi boca y abran mis ojos…

¡No quiero dolor! ¡No quiero dolor! ¡No quiero dolor!

Y que no haya cenizas… quiero mi poco de arena
Merezco un espacio profundo en la tierra,
Merezco un beso siquiera, o una lágrima tuya…
Más no espero reproches, ni quejas ni gritos…

Ya que lo único que quiero es extender mis enormes alas
Y descubrir desde allí que todo lo amado se acaba,
Mi duelo sería, perderte primero yo a ti.

¡No quiero dolor! ¡No quiero dolor! ¡No quiero dolor!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla junio 16/12

COMO LOS CISNES







COMO LOS CISNES L1R

Bebí de la miel de tus labios
Tus manos se desperdiciaron en mí,
mientras ardía en deseos y cerraba los ojos.

Recordé aquélla melodía… /tal vez ni la recuerdes.
Cada hoja de un mango añejo
cada flor y ave que rauda descansó
y sin una mirada el cielo surcó.

El sendero es el mismo…
No puede mudarse como tu amor
ni los brazos del árbol…
Tal vez si lo derribaron
haya flotado por ahí buscando un alero
un descanso eterno sobre cualquier playa
O  sólo sea briznas en el desierto.

Recordé cada beso tuyo,
cada mirada donde yo no estaba
y de nuevo la congoja pareciera retornar.

¿Pero acaso regresa el ave a su viejo nido?
¿No construyen los humanos, 
como las águilas, un nido para siempre?

¿No aman como los cisnes hasta la eternidad,
cuando deciden cantar en su último día?

Y ese canto es de felicidad por la marcha…
Mientras la solitaria y blanca lo sigue,
y se pierde en su búsqueda sin voltear el rostro.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 16/12

CANCIÓN PARA BOB MARLEY

Foto: CANCIÓN PARA BOB

Aquí voy yo…
Ésta es mi ciudad
Aquí voy yo…
No digas nada
Que todos digan más nosotros no
Que todos digan algo… más nosotros no.

Nosotros callaremos un vez más
Porque vivir, sólo el hecho de vivir ya es música
Y sino que lo diga Bob… o lo diga Julio…
O Elvys…

Más no importa ya… seguiré sus caminos
Me di cuenta que el Dios de Bob es el mismo mío
Sin importar cuántos pasos  camine
Su sendero me conduce a él…
Sin  más pretextos iré hacia allá…

Si esto es vivir… si esto es vivir… Si esto es vivir…
¡Ohhhh! Si esto es vivir… seguiré los pasos de Bob
Sin importar qué digan los demás…

Veré que bella es la ciudad… también tus ojos siiii!!
Miraré en detalle las líneas de tus labios
Y danzaré, yeahhhh danzaré…

¿Qué importa?
¿Acaso pregunté alguna traducción?
Sólo dije que seguiría en silencio los pasos de Bob
¡¡Ohhhh!! ¡¡yeahhh!!

También dije que otro le busque música a mis palabras
¿Acaso importa’?... dije que seguiría los pasos de Bob
Oh o h oh… hoy es ese día, hoy ese gran día…
Siiii!!... se lo diré en silencio que esperaré por él
Sentada en aquélla misma cama pequeña,
Donde no había ruido y era el búho quien escuchaba
¡¡Siiii!!  ¡Él sabía cuánto te amaba!

¡Seguiré los pasos de Bob!
No lo sabía pero descubrí que su Dios es el mío!
¡¡Oh oh oh yeahhhh!!


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 16/12

CANCIÓN PARA BOB

Aquí voy yo…
Ésta es mi ciudad
Aquí voy yo…
No digas nada
Que todos digan más nosotros no
Que todos digan algo… más nosotros no.

Nosotros callaremos un vez más
Porque vivir, sólo el hecho de vivir ya es música
Y sino que lo diga Bob… o lo diga Julio…
O Elvys…

Más no importa ya… seguiré sus caminos
Me di cuenta que el Dios de Bob es el mismo mío
Sin importar cuántos pasos camine
Su sendero me conduce a él…
Sin más pretextos iré hacia allá…

Si esto es vivir… si esto es vivir… Si esto es vivir…
¡Ohhhh! Si esto es vivir… seguiré los pasos de Bob
Sin importar qué digan los demás…

Veré que bella es la ciudad… también tus ojos siiii!!
Miraré en detalle las líneas de tus labios
Y danzaré, yeahhhh danzaré…

¿Qué importa?
¿Acaso pregunté alguna traducción?
Sólo dije que seguiría en silencio los pasos de Bob
¡¡Ohhhh!! ¡¡yeahhh!!

También dije que otro le busque música a mis palabras
¿Acaso importa’?... dije que seguiría los pasos de Bob
Oh o h oh… hoy es ese día, hoy ese gran día…
Siiii!!... se lo diré en silencio que esperaré por él
Sentada en aquélla misma cama pequeña,
Donde no había ruido y era el búho quien escuchaba
¡¡Siiii!! ¡Él sabía cuánto te amaba!

¡Seguiré los pasos de Bob!
No lo sabía pero descubrí que su Dios es el mío!
¡¡Oh oh oh yeahhhh!!


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 16/12