UNA PALABRA (134)
Publicado pors en
abril 20, 2011 en 7:00am
No podía dormir,
mi hija no llegaba y eran las 3 AM, la angustia me mantuvo en vela hasta el
punto que debí levantarme y seguir con el vicio.
Me llamó la lluvia que cae de
nuevo sobre mi país, la angustia de muchos de mis hermanos que ven su vida
ahogarse de nuevo, y sus ilusiones pasadas por agua, por arroyos desbordantes
que se llevan todos sus sueños, me anima una palabra para ellos y el deseo de
pedir a la luz poderosa que da vida, que nos ayude a pasar éstos duros
momentos.
Una
palabra de aliento puede más que una crítica a destiempo, cuántas veces pasamos
la vida criticando lo que otros hacen, y no dedicamos un segundo a mirar
nuestro interior, me atrevo a decir con plena seguridad que todos los que
entramos a un grupo como éste, tenemos miles de problemas y necesidades, y que
es un poema sencillo salido del alma, un consuelo grande a nuestro dolor, sin
pretender sobrepasar barreras, sino únicamente el deseo de desahogarnos,
mientras hay otros con el afán de la crítica que sí pueden hacer mucho
daño a la sensibilidad y la buena intención plasmada en sus palabras.
Una frase de aprobación, de cariño, de respeto, de admiración, puede
causar a veces envidia y nos parecerá increíble, pero hasta en un sitio
así la hay. Qué triste que no podamos regalar siempre una palabra buena a los demás sin
pensar en nada negativo.
El Internet es un medio maravilloso para hacerlo, y nada nos
cuesta, solo un grito o la crítica de la propia familia, que a veces ve con
disgusto que se tenga aunque sea éste medio de desahogo.
Quiero
invitar hoy que no puedo dormir tranquila, mientras miles de mis hermanos sufren
verdaderamente, a regalar una palabra de amor, como venga, con un
detalle, una flor, una oración, un poema, pero que nazca desde la bondad que
nos ha de animar siempre a comportarnos como verdaderos hermanos en éste mundo
tan desigual y cruel.
Una palabra vale más que mil razones y salvaríamos
vidas, si en vez de enviar una crítica, regalamos una rosa, no importa que la
hayamos recogido de un basurero, no deja de ser una bella rosa.
Mi cariño
y respeto para todos mis amigos de la comunidad, y sigamos regalando
sonrisas, abrazos, besos, detalles, éstos sí verdaderamente enriquecen y
llenan de consuelo a muchos corazones abatidos que no buscan aplausos ni premios.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla,
Abril 20/11
No hay comentarios:
Publicar un comentario