UNA MIRADA (143)
Publicado pors en
abril 16, 2011 en 3:00am
Mis sobrinitas Salomé y
Sofía.
Buscamos el encanto del amor
y lo hallamos cerca de una mirada.
El candor en su entrega silenciosa
es mirada de niño,
cual beso íntimo de la flor al jardín.
Si miras como un niño
quedarás cautivo en otros ojos
cual perla en ostra besada de rosas y mar.
Bastaría para calmar el odio
para controlar
la ira y la soberbia,
la arrogancia
y la vanidad...
Sólo una
mirada de niño al mundo
al dolor
ajeno, al árbol
caído,
al ave
moribunda en nuestro portal.
Quien no
aprende a mirar
con el candor de un niño,
no descubre la esencia de Dios.
¿Quién soy?
Un hombre
sin conciencia,
por no adivinar que en una mirada
está de la vida su ciencia.
Mírame
así, un momento...
Con el brillo
de un niño amamantando,
mírame como
un cachorro hambriento
sediento de
caricias y ansioso de ladrar.
Sólo una
mirada basta...
Cambiaríamos
el mundo lo aseguro.
Mírame un
instante con ojos de niño,
el
mundo será una orquídea perfumada
que aún
después de muerta
con aliento
abrasaría mis ojos.
A tal candor me entregaría sin temor
con mi
último aliento
pues sé que me vería con Dios.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril
15/11
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