domingo, 31 de julio de 2011

RAYOS DE SOL (94)

RAYOS DE SOL (94)

Quise pasar de incógnito,
 más sabías que estaba ahí.
Me mostraste el azul de nuevo,
los dorados besos del sol
 con un anillo naranja
recién casado, invitándome,
 sediento de amor...

Allí en tu lago cristalino 
 donde  perdida me encontraba
en sus morenos brazos
 observando la magia del Creador,
más muy cerca,
 entre nubarrones blancos
ocultando tu mirar
casi te esfumas
 por entre un pasaje inventado,
donde la gastada madera me decía
que hoy eras un roble pisoteado...

Nubes grises del camino:
¡Déjenme ver el dorado sol  
que se besa con los  espacios inciertos
de un mar casi muerto!

Que regrese a mi playa abandonada...
¡Ábrete tierra, trágame entera!,
antes que el frío invierno
 congele hasta mis huesos.

Permíteme hacer un muñeco de nieve con su cuerpo,
entibiar un poco el calor de mis entrañas;,
más no tardes mucho.

Muéstrame el atardecer
 antes que las luces viajen,
penetren el espacio y te corten el vuelo.

Bésame desde las alturas.
 Con tus cascadas tibias
deja que la nieve cubra lo que esté hirviendo;
más hoy quiero besarlo de nuevo,
mientras la lluvia  cae por  mi cuerpo,
se funde en caricias eternas
 con un sol de mil colores
dibujado en el espacio eterno...

¡Déjame atardecer
 que me fustiguen tus rayos!
Que dejen marcas en mi piel clara
y que el frío huya ligero, despacioso,
mientras hierve la sangre en mis venas
y la brisa me enseña de nuevo
 del ruido de palmeras, y del ardiente sol
 sus rayos preciosos que enseñan su poder
con un atronador relámpago...

Déjame ver el iris tras la lluvia nueva,
cada color me anuncia que estás ahí,
que no te has ido,que no hay maldad por amar,
ni por la fiebre, ni por la sed que nos asiste...

Que no me ruborice por decir que amo...
Deseo, siento, soy mujer y tengo un vientre
donde las fuentes del placer se vierten...

¡Déjame ver cada rayo de sol,
desde el azul hasta el violeta,
que me encienden de placer
del primero al último beso,
que me hacen gemir como las acacias,
 que anuncian primaveras en parajes solitarios
donde también hay entrega,
que hace renacer la esperanza
 en tibios corazones.

 Por un nuevo amanecer brillante
que se funde con las olas
 y hace el amor con el sol,
penetra lo que desees con silencioso ardor,
agita la vida de color rojo fuego hasta el azul placer;
del blanco al negro con la magia del dolor.

Gran Pintor:
 Eres quien me hace soñar;
llegar al exquisito clímax de la pasión
 por un día más,
mientras un nuevo color aparece
 me dibujas una carita feliz,
me  penetras con  tus rayos
 y nos volvemos uno con el mar!

SHEILA
Barranquilla, mayo 19/11

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