PALOMO (141)
Publicado pors en abril 17, 2011 en 4:30pm
¿Por qué te calientas al sol,
y luego me echas del nido?
Guardo las fantasías
de un madrigal y un ocaso
que se hicieron amantes
al paso del alcatraz
que no dejó huellas en el espacio.
que se hicieron amantes
al paso del alcatraz
que no dejó huellas en el espacio.
No te alejes,
quedó escrita la promesa,
de no tocar tus ramas.
No volveré a creer que el suave aliento
que mueve las hojas y las inquieta
que mueve las hojas y las inquieta
puede ser un suspiro tuyo...
Déjame soñar,
los besos tibios murieron en mi huerto
plantado de espinos.
No te afanen mis anhelos
tierno corazón mío,
¿crees que a tal distancia
te puedo alcanzar?
te puedo alcanzar?
Fingiré no verte, ni soñar contigo
aunque ahogada en mi dolor
acepte la suerte que me tocó,
de sentirte en el viento
sin el sueño dulce de tu amor.
sin el sueño dulce de tu amor.
No han florecido las orquídeas en mi jardín
para que las trates así.
Más cuando sola en mis locuras me encuentre,
¿cómo harás para que deje de imaginarte,
y cómo, para prohibir que en ti piense?
Aquí estaré siempre paciente,
el sol se amaña en medio del mar
y una roca es grande para llorar,
en tanto abro el alar
para que sus rayos me toquen
y brille mi altar al beso de su amor.
Aquí estaré siempre paciente,
el sol se amaña en medio del mar
y una roca es grande para llorar,
en tanto abro el alar
para que sus rayos me toquen
y brille mi altar al beso de su amor.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla abril 17/11
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