jueves, 30 de julio de 2015

COSAS DE FILIGRASIO [6]

COSAS DE FILIGRASIO [6]

Estaba el viejo Filigrasio en la tercera noche de vagabundería, pero esa vaina estaba más muerta que una gelatina, y se hacía el dormido, mientras su amada doncella que arder más no podía, pedía y pedía cuerda.
¿Amor?, ¡amooooorrrr!... pero amor roncaba por todos los huecos, y además con aromas de poetas incrustados, hasta que al fin su amada doncella tomó la almohada y pensó:
¡Éste boludo e la ñerda cree que conmigo va a jugar chéeee!, esperá boludo para que respetés a una hembra!, y con fuerza ajustó la almohada en el hueco delantero del roncador y quitasueño, a lo que el viejo Filigrasio muy asustado, se levanta con aires de gitano que va de llano en llano, y se conoce del pato todas las cagadas, y le recrimina: ¡oiga malparida!, ¿si me va a matar para qué me ahoga?

De mi libro, ¿Quién inventó las putas gelatinas?


La vieja Pacha

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